Banner Image
9.1.2011
Obediencia a la Palabra

Recibimos este testimonio de un hermano que presenció el poder sencillamente con la Palabra de Dios que le fue citada.

Antes la nariz me sangraba fuertemente, pero por un tiempo no me había sucedido. La otra noche estaba cenando con unos hermanos Cristianos cuando de repente me comenzó a sangrar a borbollones; fue peor de lo que he sufrido en años

La servilleta que usaba para detener el sangrado estaba empapada. Cuando me iba a levantar de la mesa para ir al baño, la esposa del pastor se levantó de su asiento, vino alrededor de la mesa, me puso sus manos sobre el hombro y no oró, simplemente citó Ezequiel 16:6 que dice que el Señor detuvo un problema de sangre cuando pasó por allí.

Ese acto sencillo de poner la mano sobre mi hombro y citar la Palabra de Dios, detuvo la sangre de mi nariz ¡en SEGUNDOS! En un segundo la sangre corría y al siguiente estaba completamente sano. ¡Gloria a Dios! Esto me enseñó que no siempre se trata de “orar” por los enfermos, sino que simplemente la obediencia y tener fe en Su Palabra trae a cumplimiento la promesa.

Dios los bendiga,

El Hermano Jon