Mi querido hermano, estoy tan agradecido
porque me permitió ir a Jeffersonville. Desde que conocí el Mensaje, mi
sueño era de visitar esos lugares que eran tan queridos para mí. La ciudad
que vio al hermano Branham caminar, predicar, y obrar la señal de un profeta
de Dios.
Los mensajes que por años Ud. ha enviado en la forma de libros, folletos,
casetes, CDs, MP3 y videos, me hicieron enamorarme de los lugares y la gente de
que el profeta habló en su vida. Tanto que, para mí, Jeffersonville era como la
ciudad de La Meca para los musulmanes; con la diferencia que mi profeta, William
Marrion Branham, demostró que hay vida después de la muerte para todos los que
creen en Él, nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.
Los días parecían interminables para que empezáramos nuestra jornada. Cuanto
más se acercaron, más lejos parecían para mí. Ahora, cuando pienso en ello, ¡veo
que en realidad pasaron tan rápidamente...por lo menos es así cómo siento!
¿Se imaginan cómo me siento? Me siento como Miguel Ángel buscando un pedazo
de mármol tratando de expresar lo que mis ojos han visto. En primer lugar, le he
pedido al Señor la gracia para seguir con Su Palabra. No como alguien que lo
sepa todo, sino como un mensajero con una carta que pasa por la lluvia, los
truenos, los relámpagos, el tiempo frío y los vientos, llevando las buenas
noticias, Palabras de salvación. Éstas son Palabras de ánimo que traen poder y
que son apoyadas por el Cielo Mismo. Estas Palabras pueden cambiar y transformar
el corazón más cruel a la persona más amable de la tierra.
El sonido de la imprenta todavía está resonando en mis oídos. Oigo la
ondulación del agua de la fuente a la entrada. Las miradas amables de los
hermanos que trabajan allí. Ellos realmente son personas lindas. Me fijé en su
dedicación, su buen arreglo, y el orden en todas las áreas de trabajo.
La Capilla fue algo muy especial para mí. Ese lugarcito adonde uno puede ir
para tener un momento especial de intimidad con Dios en medio de todo el trabajo
y actividades diarias.
El hermano Collins, los hermanos en el Tabernáculo Branham, la música, los
rostros de los niños, los jóvenes y los adultos, todos en el mismo Espíritu,
escuchando la Palabra y adorando. Todos ellos están en mi corazón, y no quiero
que salgan de ese lugar.
Gracias por ese folleto nuevo y por colocar la fotografía de mi hijita. Puedo
imaginarme que tenían muchas fotos para mostrar pero la escogieron a ella. Nos
regocijamos con esto. ¡Los hermanos en la iglesia estaban muy contentos y Emma
dijo que es famosa ahora! Cuando ella se vio en el folleto, sus ojos se abrieron
de par en par y ella se sintió vergonzosa por un momento y luego asumió su
posición y dijo, "Ésa soy yo en otro idioma”.
Les di algunos de los cheques a los jóvenes en la Escuela Dominical. Voy a
guardar algunos para mis viajes. Ellos estaban muy contentos de recibir estos
cheques. Algunos de ellos aun lloraron de alegría.
Mi esposa se alegró mucho con su talonario de cheques y bolígrafo. Ella está
agradecida por la manera en que Ud. nos trató. Ciertamente nos ha llenado de
bendiciones. Que el Señor le recompense por cien. Estoy seguro de que Él ya lo
ha hecho.
Hermano Eladio Silva
"Un alma privilegiada"