Quería compartir este testimonio con los Santos acerca de mi primo David. Por años él era alcohólico, y de vez en cuando venía a la casa de mis padres, por lo general, borracho. Después de que me convertí, él vino, y yo traté de ministrarle. Esto fue hace un año. Empecé a orar por él, como había hecho por años, orando por toda mi familia. Entonces esta Navidad pasada, él vino, y yo no sabía cómo ayudarlo. Yo estaba sentado allí, en mi corazón no sabiendo qué decir. Mis padres le invitaron para la cena de Navidad. Él no quiso, así que se fue. Yo llegué a casa y oré.
Al día siguiente, fui a la oficina de correos para despachar algunos pagos. Parece ser que el Señor me reveló que él estaría en la casa de su madre que acababa de fallecer, así que pasé por allí; él estaba. Entré, y él estaba embriagado. Nos sentamos afuera, y le hablé con amor. Le dije que tenía una cinta para que él oyera, y que debía dejar el alcohol, que esto era muy importante. El día siguiente le llevé mi grabadora y algunas cintas. Pues, él estaba otra vez borracho. Le dije que no le permitiría que oyera una cinta hasta que estuviera sobrio.
Eso fue demasiado para él. Dijo que a la siguiente mañana se despertó a las 2:30am y se sentía tan avergonzado por tratarme de esa manera, que arrojó a la basura toda la cerveza y todas las latas de cerveza. Al día siguiente lo llevé a mi casa para mostrarle el sitio Web de VGR. Le puse el video del Profeta del Siglo 20. Ya para concluir el video, el hermano Branham preguntó que si alguien quería ser curado, que se levantara. Y a mi sorpresa, ¡él se levantó! Con sus manos levantadas, comenzó a arrepentirse. Le pregunté, ¿quieres aceptar ahora a Jesucristo como tu Salvador personal? Él dijo que sí. Le dije: ¿Renuncia a todas las religiones con la excepción del verdadero Jesucristo? Él dijo que sí.
Al día siguiente, él fue bautizado en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo y no ha tenido ningún deseo de beber. Ahora quiere recibir el Espíritu Santo y quiere que Dios lo libere de fumar. Ahora viene cada miércoles y dos veces los domingos cuando tocamos cintas. Que esto sea para la gloria de nuestro Rey resucitado.