Comentario: Escoliosis contra la Fe
¡Cuánto aprecio este testimonio! En los meses recientes, YF ha publicado dos
o tres artículos de personas con Escoliosis y acerca de una niña con su espalda
desviada que fue sanada. No soy una persona “joven”, pero siempre navegamos la
página Web leyendo los testimonios (¡Lo haría a pesar de que no tuviera hijos y
tuviera 100 años!).
Como les decía, de niña me diagnosticaron Escoliosis, pero no recibí
tratamiento alguno. Simplemente fue otorgado al olvido. Comencé a notar, a
medida que crecía, que estirarme me era difícil y el alcance de un lado más
difícil que el otro, y experimenté dolores en la columna de vez en cuando.
Cierto día una amistad me dijo: “¿qué tienes en la espalda?”. La postura en la
que estaba sentada hacía que se pronunciara la curva en mi columna, y me vino a
mente el diagnostico que había recibido de la enfermera de la escuela a la edad
de 8 años.
La vida continuó, pero sentía molestias. Le preguntaba a Dios por qué
permitió que yo tuviera este problema. Seguramente que no era porque Él quería
afligirme, pensé yo. Quiere sanarme para Su gloria. Le dije a mi iglesia que yo
creía que Él me sanaría y comencé a orar para que Él incrementara mi fe. En otro
servicio, mientras escuchaba “Ten Ánimo”, el Hermano Branham se pronunció acerca
de una mujer que sufría de un problema de la columna, y dijo: “Eso acaba ahora
de dejar su cuerpo”. Yo levanté la mano y le agradecí a Dios en voz alta por
haberme sanado. Después de oír “Obras Es La Fe Expresada”, fui al quiropráctico
y me hice tomar radiografías, contándole a él que creía que yo estaba sana. Pero
no regresé para el seguimiento porque él estaba en otra provincia, y no mucho
después nos trasladamos aun más lejos. Fui a otro quiropráctico aquí en Phoenix
pero no di testimonio de mi sanidad.
Bueno, sentía una carga de culpabilidad cada vez que iba a orar, entonces
decidí regresar y testificar. Cuando la médica me ajustaba la columna, dijo:
“Veo que tiene un leve desvío de la columna”. Le dije que esperaba que no le
fuera a sonar ridículo, yo le había pedido a Dios que me sanara y abrí la Biblia
cierta noche, fijando los ojos justamente en Isaías 42:16, donde dice que Jehová
enderezará lo torcido [lo escabroso en llanura, en la Biblia en Español-Trad.],
y “simplemente lo creí”, le dije yo. Ella dijo: “¡Wao! ¡Parece ser que era mucho
más grave!”. Le dije que sí, porque para mí ya no lo tengo, y sólo espero que mi
cuerpo obedezca a mi confesión.
Yo no he dado el testimonio como debo, así que ayer, cuando entraba a la
iglesia, algo me dijo: “Ésta es la oportunidad para testificar”. Entonces
escribí el testimonio y se lo entregué al diacono. Él se lo leyó a la
congregación y dijo: “Ahora, si una persona verdaderamente cree lo que Dios ha
hecho por ellos, darán el testimonio”. Eso me ayudó mucho. Le doy las gracias al
Señor Jesús por su paciencia conmigo y por darme gracia sobre gracia. Es
probable que se me hayan pasado numerosas oportunidades para testificar, pero
por Su gracia eso va a cambiar. El Hermano Branham nos ha enseñado que Él es el
Sumo Sacerdote en base a nuestra confesión, entonces si no confesamos, Él no lo
puede hacer por nosotros. ¡Le doy las gracias al Señor porque me ha dado otra
oportunidad!
Confío que esto le ayude a otro en su caminar. Aprecio mucho todo lo que VGR
y YF hacen a favor de la Novia. Oramos a diario por estos esfuerzos tan
valientes, y le damos las gracias al Señor por cada uno de Uds. que sacrifican
su tiempo por nosotros. ¡Uds. verdaderamente tienen grandes galardones en el
Cielo!