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5.11.09
Una Oportunidad Que No Fue Pasada Por Alto

Recibimos este testimonio en los comentarios de la página Web, Fundamentos Juveniles (YF), “Escoliosis contra la fe”. Puede ser que esta hermana sobrepase el límite de edad de YF, pero eso no la impidió para que compartiera el testimonio de su batalla con la Escoliosis. Ella no quiso pasar por alto su oportunidad de testificar de su sanidad, y ahora hay miles que se regocijan con ella.

Comentario: Escoliosis contra la Fe

¡Cuánto aprecio este testimonio! En los meses recientes, YF ha publicado dos o tres artículos de personas con Escoliosis y acerca de una niña con su espalda desviada que fue sanada. No soy una persona “joven”, pero siempre navegamos la página Web leyendo los testimonios (¡Lo haría a pesar de que no tuviera hijos y tuviera 100 años!).

Como les decía, de niña me diagnosticaron Escoliosis, pero no recibí tratamiento alguno. Simplemente fue otorgado al olvido. Comencé a notar, a medida que crecía, que estirarme me era difícil y el alcance de un lado más difícil que el otro, y experimenté dolores en la columna de vez en cuando. Cierto día una amistad me dijo: “¿qué tienes en la espalda?”. La postura en la que estaba sentada hacía que se pronunciara la curva en mi columna, y me vino a mente el diagnostico que había recibido de la enfermera de la escuela a la edad de 8 años.

La vida continuó, pero sentía molestias. Le preguntaba a Dios por qué permitió que yo tuviera este problema. Seguramente que no era porque Él quería afligirme, pensé yo. Quiere sanarme para Su gloria. Le dije a mi iglesia que yo creía que Él me sanaría y comencé a orar para que Él incrementara mi fe. En otro servicio, mientras escuchaba “Ten Ánimo”, el Hermano Branham se pronunció acerca de una mujer que sufría de un problema de la columna, y dijo: “Eso acaba ahora de dejar su cuerpo”. Yo levanté la mano y le agradecí a Dios en voz alta por haberme sanado. Después de oír “Obras Es La Fe Expresada”, fui al quiropráctico y me hice tomar radiografías, contándole a él que creía que yo estaba sana. Pero no regresé para el seguimiento porque él estaba en otra provincia, y no mucho después nos trasladamos aun más lejos. Fui a otro quiropráctico aquí en Phoenix pero no di testimonio de mi sanidad.

Bueno, sentía una carga de culpabilidad cada vez que iba a orar, entonces decidí regresar y testificar. Cuando la médica me ajustaba la columna, dijo: “Veo que tiene un leve desvío de la columna”. Le dije que esperaba que no le fuera a sonar ridículo, yo le había pedido a Dios que me sanara y abrí la Biblia cierta noche, fijando los ojos justamente en Isaías 42:16, donde dice que Jehová enderezará lo torcido [lo escabroso en llanura, en la Biblia en Español-Trad.], y “simplemente lo creí”, le dije yo. Ella dijo: “¡Wao! ¡Parece ser que era mucho más grave!”. Le dije que sí, porque para mí ya no lo tengo, y sólo espero que mi cuerpo obedezca a mi confesión.

Yo no he dado el testimonio como debo, así que ayer, cuando entraba a la iglesia, algo me dijo: “Ésta es la oportunidad para testificar”. Entonces escribí el testimonio y se lo entregué al diacono. Él se lo leyó a la congregación y dijo: “Ahora, si una persona verdaderamente cree lo que Dios ha hecho por ellos, darán el testimonio”. Eso me ayudó mucho. Le doy las gracias al Señor Jesús por su paciencia conmigo y por darme gracia sobre gracia. Es probable que se me hayan pasado numerosas oportunidades para testificar, pero por Su gracia eso va a cambiar. El Hermano Branham nos ha enseñado que Él es el Sumo Sacerdote en base a nuestra confesión, entonces si no confesamos, Él no lo puede hacer por nosotros. ¡Le doy las gracias al Señor porque me ha dado otra oportunidad!

Confío que esto le ayude a otro en su caminar. Aprecio mucho todo lo que VGR y YF hacen a favor de la Novia. Oramos a diario por estos esfuerzos tan valientes, y le damos las gracias al Señor por cada uno de Uds. que sacrifican su tiempo por nosotros. ¡Uds. verdaderamente tienen grandes galardones en el Cielo!