Tú solo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran. Tú eres, oh Jehová, el Dios que escogiste a Abram, y lo sacaste de Ur de los caldeos, y le pusiste el nombre Abraham; y hallaste fiel su corazón delante de ti, e hiciste pacto con él para darle la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del jebuseo y del gergeseo, para darla a su descendencia; y cumpliste tu palabra, porque eres justo.
Bueno hermano, es así. Nunca me han filmado cuando contaba algo.
El testimonio cuando mi hijo nació, comenzó tres años antes, cuando yo era soltero.
Yo le había prometido al Señor que mi primer hijo, si nacía varón, en honor al profeta que Él había enviado, yo le iba poner el Nombre de “William Marrion” obviamente, mi apellido Zayas, y así sucedió; me casé y nació mi primer hijo varón.
Fui al hospital por él y no me lo quisieron entregar, hasta que no estuviera registrado. Entonces les dije que no me iba a llevar a mi hijo hasta que no le pusieran ese Nombre, “William Marrion Zayas”.
Y me dijeron que no se lo iban a poner, porque en este país no se pueden poner dos nombres extranjeros al mismo tiempo, pero que le podía poner o “William” o “Marrion” pero seguido con un nombre en español.
Entonces les dije: “No lo voy a retirar del Hospital, va tener que vivir acá, porque yo no lo voy a retirar hasta que no le pongan ese nombre”.
Y les dije: “Bueno si no se lo van a poner, lo dejo acá”, y me di vuelta.
Entonces me dijo: “No, espere, vaya y hable con el Director del Registro Civil, ¿a ver si él se lo permite? Él es el único que le puede autorizar, nosotros no podemos hacer nada acá en el hospital.
Entonces le dije: “me voy a hablar con Él”.
Me dijeron: “No solo tiene que ir a hablar con Él, sino que tiene que hacerle un escrito, por escrito”.
Entonces lo hice por escrito, y allí decía: “Le Saludo Con La Paz de Nuestro Señor Jesucristo, Señor Director del Registro Civil, le pido encarecidamente, que me permita ponerle a mi hijo el Nombre de “William Marrion Zayas”.
Y después le puse: “Atentamente le saludo en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo”.
Y le llevé la nota. Y cuando le llevo la nota, no encuentro al director, porque el director estaba por el interior de la provincia, haciendo documentos, para las elecciones. Y me dijeron, venga mañana que mañana pueda que esté. Y cuando vea una camioneta 4X4 estacionada allí, quiere decir que él está.
Entonces volví al otro día. Fue un día más para mi hijo en el hospital. Y al otro día vi la camioneta 4x4, entonces entré al Registro Civil, y le pregunté a un hombre de traje, si estaba el director.
Y me dijo: “No, no está, recién salió”, me respondió.
Y le dije: “Bueno, lo voy a esperar, porque me dijeron que cuando esa camioneta estaba estacionada allí que él iba estar, y que me iba atender, porque tengo una nota para entregarle, pues tengo que retirar a mi hijo del hospital, y ya hace varios días está allí, y tengo que retirarlo. Y necesito hablar con él”.
Entonces me di la vuelta para irme, y cuando me estaba yendo me dice: “No, espere, espere, era una broma, yo soy el director”.
Y yo me sorprendí porque me estaba haciendo una broma, y me dijo: “Pasa, ya te atiendo”.
Entonces pasé a su oficina y me dijo: “¿Cuál es el problema?”.
Y le dije: “El problema es que no le quieren poner a mi hijo ese nombre que está escrito allí”, el Nombre de “William Marrion Zayas”.
Entonces leyó la nota, y... y al leerla vio que era una nota Cristiana, y se dio cuenta que yo era un Cristiano, y me dijo: cuando leyó la nota me dijo: “Pero ¿por qué no te dejan ponerle este nombre, si este nombre es Cristiano?”. “Este Nombre es Bíblico” me dijo.
Entonces quedé sorprendido, porque me dijo que ese nombre es Bíblico, y... y ese nombre no está en la Biblia. Y dije, tal vez dentro de dos mil años, la gente se comience a dar cuenta que ese Nombre es Bíblico, y que ese Nombre es el nombre de un profeta, que tenía el Espíritu y el Poder de Elías, igual que Juan el Bautista. Me salieron lagrimas y por poco me pongo a llorar, entonces me dio la firma y el sello, y dijo: “Anda y ponle ese nombre a tu hijo y retíralo del hospital”.
Entonces me fui con esa nota a esa gente que no me permitían llevarme a mi hijo y que no me autorizaban para poner ese Nombre, y... y bueno arrojé la nota así en la mesa y les dije: “Bueno, acá tienen lo que me pidieron, y ahora quiero retirar a mi hijo, y quiero que le pongan exactamente como dice en esa nota, no se equivoque en ninguna letra, “William “ con doble “ll”, y “Marrion” con doble “rr”, y que no se equivoquen en nada porque así es el nombre del profeta de Dios” les dije.
Entonces le pusieron así en el documento, me entregaron el documento y me llevé a mi hijo del hospital.
Hno. Alberto Zayaz, Formosa - Argentina