Me faltan palabras, por lo agradecido que estoy en este día de Acción de Gracias, no sólo el día de Acción de Gracias y en esta temporada del año, sino que a diario durante el año. Mi corazón se inunda de gozo y aprecio para con DIOS, EL CREADOR TODOPODEROSO, que me haya permitido a mí, un rufián de la calle, una persona que consideraba que el crimen era un estilo de vida, cuando mi habitación era un cuarto de celda. DIOS me llamó al arrepentimiento estando en una celda y me dijo que Jesucristo murió por mis pecados. De una sentencia de cuatro años, serví tres años y medio en la prisión. Llegué a casa y me fue presentado el profeta, William Marrion Branham, y yo creo todo, todo, todo lo que este profeta ha dicho y está diciendo. Me gozo tanto en que puedo decir que soy uno de ellos.
El hermano Jermaine