Los saludo en el precioso Nombre de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. Tengo el privilegio de conocer a un ministro joven, en el Mensaje, que ha estado muy activo en el ministerio de las prisiones, y quien ha sido instrumental en ayudar a Grabaciones “La Voz De Dios”, a que ingrese más material del Mensaje en las prisiones de Metro, Manila, particularmente en la prisión de la ciudad de Pasig.
Nunca he conocido a un hombre que pareciera tener un entusiasmo inagotable y un celo por esparcir y compartir el Mensaje en las prisiones, que este precioso amigo y hermano. Él ama esas personas en las prisiones, a pesar de su situación tan difícil, teniendo que ganarse el sustento para su familia de una manera muy difícil, cargando abarrotes en un mercado de alimentos cercano, desde la 1 hasta las 6 cada mañana. Él siempre toma de su tiempo para estar en su puesto del deber cada semana, distribuyendo y predicando este Mensaje adentro en la prisión de la ciudad de Pasig y en otras prisiones de Metro Manila.
En el transcurso del tiempo que hemos trabajado juntos en las prisiones, sólo vine a darme cuenta hace poco de la razón por su genuino amor hacia el ministerio de la prisión. Él mismo era un prisionero, no sólo una vez, sino que había entrado y salido de la prisión cinco veces. A la edad de unos escasos 22 años, e impulsado por una pobreza extrema en su hogar y provincia de Visayas, él vino a Metro Manila y se hizo miembro y eventualmente un líder de una de las bandas criminales más temidas en el país. Se involucró en incontables casos de robo, aun homicidio, secuestro de autos, etc., hasta que fue capturado por quinta vez y luego encarcelado por un tiempo largo.
Solamente por la gracia de Dios y Su misericordia, fue que el hermano Dante salió con vida de la prisión, pues los siete miembros de su banda ya estaban todos muertos. En la prisión, inicialmente él quería suicidarse, pero después llegó a convertirse en un líder de la banda en la cárcel. Después, con mucho remordimiento, se arrepintió de todos sus pecados y comenzó a estudiar la Biblia. Fue entonces cuando un pastor vino a compartir los libros del Mensaje que traía, y el hermano Dante pudo ver el Mensaje de la Hora; y eso causó un cambio por completo en su vida. Desde el tiempo que fue liberado de la prisión (su caso eventualmente quedó absuelto porque todos los que lo acusaban no se presentaban con regularidad a los juicios), él ha dedicado su vida a este Mensaje que tanto ama, y a las personas en la prisión donde él estuvo un número de veces.
Ahora él pastorea una iglesia, que es una de las pocas iglesias que tocan las cintas del Hermano Branham cada domingo. La gente en su aldea, que una vez tanto le temían, ahora sólo se maravilla por el verdadero cambio en la vida del Hno. Dante. Él ha llegado a ser un verdadero testigo del poder de resurrección de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. ¡La gloria sea para nuestro SEÑOR! Dios los bendiga.
El Hno. Jeremías