Email #1
¡Dios los bendiga! Apenas ahora estuvo a disposición nuestra una conexión de Internet en Concepción por medio de una estación de radio.
El terremoto fue horrible. Fue como el fin del mundo. Todos estamos bien, mi familia y los creyentes de la localidad. La tierra se movía como un avión en la peor turbulencia. La violencia comenzó inmediatamente el día después del terremoto. La gente comenzó a robar las tiendas primero y siguieron con las casas. Tuvimos que pelear con palos y barras de hierro para proteger a nuestras familias de los ladrones. Aún no tenemos agua, y la que conseguimos es de un río cercano, durante el día. Nos quedan alimentos para tres días más, y esperamos ayuda del gobierno mañana. No hay seguridad en toda el área de Concepción, hay toque de queda y todos tienen que estar en casa para las 6:00 PM hasta las 12 del día siguiente. Hay fuerzas militares en la calle pero no es suficiente. Hay violencia por todos lados. No hay servicio de teléfono. Enviaré éste e-mail en caso de que la línea sea interrumpida y seguiré con otro.
¡Dios los bendiga!
Jefte Quian
Email #2
No sé si Ud. pudo viajar el lunes. Por favor déjeme saber. Tuve que ir al aeropuerto y al Holiday Inn ayer, para confirmar si Ud. venía. Ellos no sabían. No tenían teléfono ni ordenadores. Señor, por favor no venga a Chile por ahora, pues aquí no hay nada de seguridad. Hay disparos en las calles y vandalismo en los hoteles, las tiendas, y ahora las casas. No hay agua. Camiones grandes pasan al mediodía y reparten poca agua, y todos hacemos largas filas para recibir un cubo de agua. Las fuerzas militares disparan a matar después de las 6:00 PM en las calles, y hay mucho temor.
Pienso que tardará un tiempo para que esto se calme.
Continuaré en otro e-mail en caso de que se pierda la comunicación.
¡Dios lo bendiga!
Jefte Quian
Email #3
Repito, señor, la situación aquí es terrible, es tan grave como lo fue el temblor, los motines y la violencia que han seguido son aún más horribles. Hordas de gente corren por las calles robando las casas. Apenas ayer, hubo 10 personas asesinadas en el área de penco. Nosotros no hemos podido llamar a nadie en la región ni en ningún otro lugar porque no existe comunicación. Todos están nerviosos y simplemente a la espera.
Estamos confiando en el Señor y en que Él cuida de nosotros.
¡Dios lo bendiga!
Jefte Quian