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7.1.10
Un pequeño folleto

Estimado Hermano Joseph, saludos en el precioso Nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Soy la Hermana Rose, tengo 42 años. Me gustaría compartir mi testimonio con la Novia de Jesucristo acerca de cómo el Señor me sanó de VIH/SIDA.

El año pasado, 2009, me estaba quedando en una aldea llamada Lualizi donde trabajaba de almacenera en la tienda de un pastor pentecostal de la santidad. En ese tiempo yo era miembro de esa denominación. Siendo religiosa pero estando aún en tinieblas, enfermé a raíz de una vida pecaminosa. Comencé a tener diarrea y a sentirme débil, semana tras semana. Ya no podía hacer trabajo pesado, hasta que fui llevada al hospital distrital de Isoka donde fui examinada e ingresada por cerca de cuatro días, y me fue informada la causa de mi enfermedad, era VIH/SIDA.

Recibí consejería y me suministraron medicinas para tales pacientes, las cuales comencé a tomar a diario. Mi condición comenzó a empeorar y a empeorar. Ahora me sentía aún más débil y ya no podía laborar. Para finales del 2009, caminando por el mercado, una hermana llamada Rhodah me dio un pequeño folleto traducido al idioma bemba, “Jesucristo Es El Mismo Ayer, Hoy, Y Por Los Siglos”. Regresé a casa y leí el folleto. “El Señor me dio la fe para creer que el Dios que había sanado a esas personas de las que había leído, también me sanaría a mí”, dije en mi corazón.

Al día siguiente, fui al restaurante de la Hermana Rhodah y le pedí que me llevara al tabernáculo, para que el pastor pudiera orar por mí, pues yo había creído que Jesucristo me iba a sanar de la manera como sanó a aquéllos cuyos testimonios leí en este pequeño folleto.

Después del servicio, pedí oración y el ministro oró por mí y me alentó a que me aferrara a la promesa, pues Él es fiel, Aquél que prometió. Desde ese día quedé sana en el instante. Al día siguiente, sentí mi cuerpo en buena salud, como debía estar. Desde ese día hasta hoy, hago trabajo pesado. El Señor me ha restaurado completamente la salud y causado que yo crea esta VERDADERA PALABRA DE DIOS REVELADA EN NUESTRO DÍA. GRACIAS A DIOS POR ENVIARNOS UN PROFETA COMO MOISÉS, WILLIAM MARRION BRANHAM. Fui bautizada esa misma semana en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo. Verdaderamente que Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Hoy disfruto del compañerismo con los santos de Isoka, Zambia, alimentándome del Alimento Espiritual en nuestro día. Pueden compartir mi testimonio con la Novia.

Dios ricamente los bendiga.

Vuestra hermana en Cristo,
Rosemary