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10.7.2011
Traducciones a idiomas de Sudáfrica

El trabajo aquí en VGR afecta a millones de personas alrededor del mundo. Estas personas vienen de todo nivel de vida y viven en todas partes del globo. La mayoría de los creyentes no hablan inglés, lo cual hace el trabajo de traducción que llevamos a cabo, más vital para entregar el Mensaje a las manos de cualquier persona que tenga el deseo de escuchar al Hermano Branham. Cada traducción a cierto idioma tiene sus propios retos, ya sea por la conexión de Internet, el ordenador, el software adecuado, electricidad o aun un teléfono por el cual comunicarse con las oficinas de VGR. Lo siguiente es una porción de un reporte del Hermano Steven Young, un empleado nuevo en nuestra oficina de Cape Town, que viajó con el Hermano Keith Herne (director de la oficina VGR de Cape Town, Sudáfrica) para verificar las necesidades de los traductores a los varios idiomas que se hablan en Sudáfrica.

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Nuestra primera parada fue en Bloemfontein, donde nos reunimos con el Hermano Johannes Khanya (traductor al Sotho). Él se encontró con nosotros y lo seguimos a Botshabelo (cerca de Lesotho) donde él vive.

Nuestro camino a Botshabelo fue bastante escabroso, por no decir más. Las condiciones de la carretera son terribles, no obstante, llegamos y pudimos evaluar su lugar de trabajo. Como habíamos anticipado, la conexión eléctrica en su casa era insuficiente para suministrar un fluido constante de electricidad para su computador. El Hermano Keith contrató un electricista para que revisara la conexión e hiciera los ajustes necesarios.

Después del trabajo allí, nos dirigimos hacia Kimberly, donde pasamos la noche con una familia de la localidad. Nos sentimos honrados por su hospitalidad y disfrutamos de cada momento que compartimos con ellos. Asistimos al servicio dominical y después pasamos la tarde con el Hermano Timmy Skenette (director de la oficina VGR de Kimberly) y con su esposa, la Hermana Joylene. Viajamos el lunes en la mañana hacia Polokwane, donde nos reunimos con el Hermano Andries Mathe, nuestro bibliotecario allí. Se puso muy contento al vernos, pero también estaba muy ansioso de tratar unos asuntos de la oficina allá en Polokwane. Tuvimos una conversación muy extensa y recibimos información muy importante como también las necesidades de la obra local.

Pasamos la noche en un hospedaje de Polokwane y viajamos temprano la mañana siguiente hacia Louis Trichardt, donde nos reunimos con el Hermano Isaías (traductor al Tsonga) y con el Hermano Mafolo (traductor al Tshivenda) en casa del Hermano Mafolo. Hay conexión al Internet de banda ancha, DSL, y remplazamos su computador portátil, que tenía un ventilador malo, por un computador de escritorio, cargado con las últimas plantillas de traducción y con la versión más reciente del programa, La Mesa. Él también tenía 10 cajas de libros traducidos, que el Hermano Des (director de la oficina VGR de Nelspruit) le había entregado en su viaje más reciente a esa área, que prontamente serán distribuidos a la población local.

Después nos dirigimos hacia la casa del Hermano Isaías que es muy campestre. Las carreteras son buenas en algunas partes, y muy malas en otras, como es de esperarse. Su mamá se emocionó tanto al vernos que besó nuestras manos cuando entramos al jardín. El Hermano Isaías no tiene una conexión para Internet y depende de un modem USB 3G que nosotros le suministramos. Sin embargo, él es muy recursivo y ha podido respondernos con prontitud cuando le escribimos electrónicamente.

Después de la visita al Hermano Isaías, nos dirigimos para Makopane, donde pasamos la noche en compañerismo con el Hermano Schalk van Schalkwyk. Tuve un tiempo maravilloso escuchando a dos amigos ponerse al día y compartir alrededor de nuestro Mensaje de parte de Dios (el Hermano Keith y el Hermano Schalk). Me sentí muy bendecido al ser recibido entre una compañía como ésa y en un hogar tan amoroso.

Viajamos la mañana siguiente y nos dirigimos para Johannesburgo para encontrarnos con el Hermano Solly (director de la oficina de Johannesburgo). No pudimos visitar la oficina por causa de disturbios por la política, a raíz de los manifestantes en todas partes. Acordamos encontrarlo en una estación de combustible donde le entregamos todo el material que habíamos traído para él. Aquí concluyó nuestro itinerario de viajes. Todo lo que ahora faltaba era regresar con el Hermano Johannes para revisar la instalación eléctrica e instalar los nuevos componentes del PC. Cuando llegamos allá, todo estaba en orden y nos fue entregado un certificado de cumplimiento de electricidad. Luego nos dirigimos para Kimberly de nuevo a visitar al Hermano Timothy, y regresamos a casa el día siguiente.

He aprendido bastante del Hermano Keith y captado bastante de las dificultades que enfrentan nuestros traductores para llevar a cabo nuestra solicitud.

Dios los bendiga,

El Hermano Steven

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