¡Que Dios los bendiga! Soy la Hermana Basilia, pero todos me dicen “la Hermana Chila”. Soy una creyente del Mensaje de la Hora y asisto a una iglesia de Manalisco, Jalisco, México.
Me gustaría compartir un testimonio de algo sobrenatural y muy sobresaliente para mí. Espero que los creyentes que lean este testimonio reciban bendición.
Yo vivo en un rancho y nosotros criamos animales. Un cierto día, compré una ternera de 15 días para producción de leche. Desde que la traje al rancho, noté que era un animal muy enérgico e inquieto. Se portaba mal y también era agresiva con las personas. Teníamos que apartarla de las personas usando una vara larga o si no, las atacaba.
Pasaron tres años y es extraño pero ella nunca tuvo becerros. Ella tenía esa mirada extraña, nerviosa y salvaje en los ojos, igual como lo habló el profeta una vez de los animales en la granja del Señor Jev.
Mi madre es anciana y ha estado enferma últimamente, así que le gusta salir de la casa en las mañanas a disfrutar el sol y leer un sermón en libro del profeta de Dios, mientras yo preparo la comida. Una cierta mañana, la escuché gritar cuando vio que la vaca venía en su dirección. Ella tiene problemas caminando pero se las pudo arreglar para escapar hacia la casa donde yo la recibí en mis brazos. Bueno, la vaca llegó hasta el asiento donde estaba sentada mi madre y agarró el sermón que ella estaba leyendo ¡y comenzó a comérselo! Llorando la perseguí corriendo mientras que ella también corría con el libro en la boca. Yo le imploraba: “¡Poncha, Poncha, devuélveme el libro!” Pero la vaca se tragó el libro entero a pesar de mis gritos.
Amados hermanos, lo que les estoy contando es verdad y lo digo en el Nombre del Señor: esa ternera (desde ese día en adelante), cambió por completo. Ahora ella es el animal mas calmado, amoroso y humilde que Uds. se pueden imaginar. Ella después quedó preñada y está esperando becerros pronto. Ella ya no es la criatura peligrosa de antes.
Sencillamente no comprendo el efecto en ella que tuvo ese libro, pero así fue. Sean Uds. los jueces en este caso, pero, para mí, yo sé que el Señor tiene el poder para hacer esto y más.
¡Qué Dios los bendiga!
Su hermana de México