La Comunión

Génesis 14:14-18

14 Oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó a sus criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los siguió hasta Dan.

15 Y cayó sobre ellos de noche, él y sus siervos, y les atacó, y les fue siguiendo hasta Hoba al norte de Damasco.

16 Y recobró todos los bienes, y también a Lot su pariente y sus bienes, y a las mujeres y demás gente.

17 Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey.

18 Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino;


Mateo 26:26-30

26 Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.

27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;

28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

29 Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

30 Y cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos.


1 Corintios 11:23-34

23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;

24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.

25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.

26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.

27 De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.

28 Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.

29 Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.

30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.

31 Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados;

32 mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.

33 Así que, hermanos míos, cuando os reunís a comer, esperaos unos a otros.

34 Si alguno tuviere hambre, coma en su casa, para que no os reunáis para juicio. Las demás cosas las pondré en orden cuando yo fuere.


Juan 6:51-58

51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.

52 Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?

53 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.

54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.

56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.

57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.

58 Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.


Juan 13:1-17

1 Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.

2 Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase,

3 sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba,

4 se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó.

5 Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido.

6 Entonces vino a Simón Pedro; y Pedro le dijo: Señor, ¿tú me lavas los pies?

7 Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después.

8 Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo.

9 Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza.

10 Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos.

11 Porque sabía quién le iba a entregar; por eso dijo: No estáis limpios todos.

12 Así que, después que les hubo lavado los pies, tomó su manto, volvió a la mesa, y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho?

13 Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy.

14 Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.

15 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

16 De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió.

17 Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.


Hechos 2:42-47

42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.

43 Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.

44 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas;

45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno.

46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,

47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.


1 Timoteo 5: 9-10

9 Sea puesta en la lista sólo la viuda no menor de sesenta años, que haya sido esposa de un solo marido,

10 que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra.

¿Qué es la Comunión?

¿Saben Uds. que la comunión contiene sanidad Divina? Cuando los Israelitas, en tipo, tomaron la comunión, y marcharon cuarenta años. Y cuando salieron del desierto, no hubo un enfermo entre ellos, dos millones y medio de personas. Hay poder de sanidad en la comunión.

Ordenación, 62-1104E

El versículo que dice: “El es verdadera Carne y Bebida”. Yo tengo una anotación aquí en el versículo 57: “Carne y Bebida verdadera”. Escuchen lo que dice aquí:

Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.

En otras palabras: “El Padre me envió a Mí, y Yo vivo por medio de El. Y todo hombre que viene a Cristo tiene que vivir por medio de Cristo”. ¡Oh vaya! Ahí lo tienen, esa es la comunión. Esa es la comunión verdadera que Ud. encontrará cuando vive por medio de Cristo.

Ahora, nuestros cuerpos necesitan alimento y bebida cada día para sobrevivir, nuestro cuerpo físico. Si nosotros no tomamos alimento y bebida cada día, nuestro cuerpo se pone débil. Hay algo por dentro de nosotros por lo que necesitamos alimentos. El alimento de un día no dura para el día siguiente. Uno tiene que tomar alimento cada día, para reforzar su cuerpo mortal. Uno puede vivir otro día, pero está más débil. Y al segundo día, uno está aún más débil. Y para el tercer día, ya se está poniendo demasiado débil.

Pues, eso es lo que hacemos muchas veces a nivel espiritual. Vean, a diario tenemos que conversar con Cristo. Tenemos que hablar con El cada día. Cada día tenemos que arreglar las cosas con El. Pablo dijo: “Yo muero cada día”. ¿Ven? “Cada día muero; sin embargo vivo, pero no yo sino Cristo vive en mí”. Entonces si su cuerpo físico necesita alimento cada día y bebida cada día, para sobrevivir, su cuerpo espiritual necesita de Alimento espiritual y comunión con el Señor cada día, para sobrevivir. Sí. Jesús dijo: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Entonces a diario tenemos que estudiar la Biblia. Alguna gente no la estudia en lo absoluto. Algunos la abren dos o tres veces al año. Pero, un verdadero, verdadero creyente que en verdad está edificado espiritualmente, él lee su Biblia todos los días, y habla con el Señor. Correcto. Lo tiene que hacer. “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”.

Comunión, 62-0204

Ahora, la cosa es esta, en esto de la comunión, hallamos que había un—un lavamiento de pies relacionado a eso también, para lavar nuestros pies, como un símbolo de la limpieza del Espíritu Santo.

Bien, entonces debe haber un sentir mutuo. Si Ud. se siente nervioso con su—su anfitrión, entonces Ud.—Ud. no puede tener comunión. No, Ud.—Ud. no lo puede hacer porque está en desacuerdo con él. Pero si Uds. están de acuerdo, entonces pueden conversar. Así es cuando llegamos a la mesa del Señor, debemos estar de acuerdo con Su Palabra. ¿Ven? Debemos nacer de nuevo, con el Espíritu de Dios en nosotros, diciendo “amén” a toda Palabra que El ha escrito, entonces podemos conversar con El.

Tenemos esto de parte de Dios, que si nuestros corazones no nos reprenden entonces tenemos favor con Dios. Sabemos que obtendremos nuestras plegarias y peticiones por cuanto nuestros corazones no nos reprenden. Ahora, si Dios nos dice que debemos nacer de nuevo, y no hemos recibido el nuevo nacimiento, entonces nos sentiríamos algo raros al pedirle algo, ¿ven?, porque sabemos que no hemos cumplido con Sus requisitos. La única cosa entonces es la oración del pecador. Pero hablamos con El cuando estamos en compañerismo con El, y eso produce la comunión.

Ahora, esta clase de comunión, me gustaría explicarla por unos momentos. Bien, nosotros tomamos, lo que llamamos comunión, es el pan y el vino. Ahora, eso ha sido tan malamente representado a tal grado que no tiene ningún beneficio el hablar de ello. ¡Oh, cómo eso ha sido representado mal a través de los años! Eso en realidad no es la comunión, eso es simplemente guardar un mandamiento. ¿Ven? Ahora, la razón de que nosotros lo llamamos comunión, es porque viene de la asociación Católica de ser la “Santa Eucaristía, lo cual es literalmente el cuerpo del Señor Jesús”. ¡Pero no es el cuerpo del Señor Jesús! Solamente es en conmemoración de Su cuerpo.

Y no me importa cuántos sacerdotes o cuántos predicadores, o quien sea que bendice aquello, aún es pan y vino. No hay ningún sacerdote, como nos han dicho que: “Dios está obligado a escuchar al sacerdote cuando él convierte la comunión”, lo que ellos llaman la comunión, “la Eucaristía, a que sea el cuerpo literal del Señor Jesús. Luego el creyente toma eso, y eso es la comunión”. ¡Eso está errado!

Comunión es “hablar con, tener comunión con, algo a lo cual uno puede hablar y le responde”. Esa es la comunión. Una hostia no le puede responder. Así que, en realidad, la verdadera comunión es el Espíritu Santo respondiendo. Cuando Ud. le pregunta algo, luego El le responde, esa es la comunión correcta. Esta es una conmemoración, el tomar de Su crucifixión y Su resurrección, mas no es comunión. La llamamos así, pero no es. Eso viene de la iglesia Católica, el tomar esta hostia, como vimos el otro día en el orden, y hablando de ello en Cristianismo contra idolatría.

Comunión, 62-0204

No es el cuerpo literal de Cristo

A unos de ellos les llamaban “caníbales”, y esos eran los Cristianos sus discípulos. Y decían de ellos que: “Una vez Poncio Pilato había dado muerte a un hombre y que ellos habían ido y habían robado Su cuerpo. Y lo habían escondido, y cada—cada domingo ellos iban y se comían una porción de él”. Pero lo que ellos hacían era participar de la comunión, ¿ve Ud.?...Ellos participaban de Su cuerpo, ¿ve Ud.? Los discípulos decían que estaban participando del cuerpo del Señor, la comunión. Pero otros no sabían lo que era eso, y dijeron que: “Eran caníbales”. Y dijeron: “Ellos se juntan el primer día de la semana, para comer el cuerpo de este hombre”.

Y la única manera que Ud. podía decir que unos eran guardadores de la ley y que rotundamente negaban la resurrección, o que eran Cristianos y creían la resurrección, era que unos iban a la iglesia en sábado y otros iban a la iglesia en domingo, y esto era una marca entre ellos.

Eso es bastante duro, ¿verdad? Muy bien. Espero lo capte. El Espíritu Santo es...

Muy bien, ¿tiene algo más hermano? ¿Quiere...quiere que prosigamos y la contestemos? Veamos aquí. Oh, sí.

Preguntas y respuestas sobre Génesis, 53-0729

“Como es que esta pequeña hostia redonda es el cuerpo literal de Cristo”. Ahora la iglesia Católica cree eso. ¿Han notado cuando van pasando por la iglesia, se persignan, se quitan el sombrero y demás? No es por la iglesia, es por esa hostia, “ese cuerpo que el sacerdote ha convertido de hostia a el cuerpo literal de Cristo”, donde las ratas y los ratones se lo pueden robar. Pues, ¡Ud. no, no podría estar pensando normalmente, y pensar que un pedazo de pan podría ser el cuerpo del Señor Jesús! No puede ser.

Comunión es “hablar, y que le responda, algo a lo cual Ud. le habla”. La misma palabra conversar significa “hablar con” o, “estar asociado con algo que le está respondiendo a Ud.”. Y Dios le responde a Ud., conversando. Y aún es el pan y el vino que nosotros llamamos comunión.

Ahora, Jesús dijo aquí, como he leído: “Mi cuerpo es carne y es bebida, Mi Sangre—cuerpo y Sangre, son carne y bebida”.

Ahora, deseamos pensar en Jesús y asociarlo, lo que El fue. ¿Qué es Su cuerpo? ¿Qué es el cuerpo de Cristo? Es el cuerpo de creyentes que están asociados con El en el Espíritu Santo. No algún ídolo, no un pedazo de pan, sino más bien un Espíritu que está en el corazón del creyente, y están asociados, que así Dios y el hombre pueden conversar, hijos e hijas de Dios. El hombre mortal, y por medio del derramamiento de la Sangre lo cual produjo la remisión de pecados, y este hombre y esta mujer, muchacho o muchacha, que tienen compañerismo con Cristo, están en comunión con El, el cuerpo.

Comunión, 62-0204

Ahora si Baal es un dios redondo...Capte esto bien, palabra por palabra, entonces entenderá el final de este mensaje. El dios del sol era un dios redondo; y ellos tenían unos platos muy grandes de bronce que reflejaban al sol y parecían fuego. Y luego el pan o tortas de las cuales habla Jeremías, que las mujeres amasaban y ofrecían a Baal, estas fueron hechas redondas, igual al sol. Luego esta torta era colocada sobre el altar pagano para la comunión y la hacían redonda como el sol o como la luna porque era el dios del sol o de la luna.

Cristianismo contra idolatría, 61-1217

Y ahora tenían al sacerdote romano. Luego adoptaron esto: La primera cosa que surgió fue que en vez de tener la comunión ( o Santa Cena) en la forma del pan partido (como fue el cuerpo de Cristo), ellos ahora querían hacerlo redondito como el sol o bien como la luna. ¡Y hasta este día presente todavía es redondo. Todavía tienen su hostia redonda y NO un pedazo de Su cuerpo partido o roto. Es más bien una cosa redonda y lisa. El sacerdote romano de hoy, coloca esta hostia redonda sobre el altar y la llama “el cuerpo literal de Cristo.”

Y allí está la división principal entre estos Episcopales tan altos y otros semejantes, con la iglesia católica, o sea sobre ese mero punto que si es el cuerpo literal o si es que solamente representa el cuerpo. Los católicos romanos dicen que “es el cuerpo literal” y lo dicen porque ese fue el cuerpo literal de Baal, el dios del sol, el cual se reflejaba en aquel pedazo de bronce hecho en forma redonda. Ninguna mesa Cristiana tiene pan redondo.

Cristianismo contra idolatría, 61-1217

La iglesia Católica enseña: “Una santa eucaristía lo cual dicen que es el cuerpo de Cristo; y que cuando Ud. recibe este pan hostia, lo que Ud. recibe es el Espíritu Santo, el Espíritu Santo, la santa eucaristía”. ¿Ve?

Nosotros creemos que es un pedazo de pan, no creemos que es el cuerpo de Cristo, (vamos a verlo en unos cuantos minutos). Nosotros creemos que representa el cuerpo de Cristo. Pero no es...

Esa es la diferencia entre la doctrina Católica y la Protestante. ¿Ve? La iglesia Católica dice que: “El cuerpo...El pan es el cuerpo literal. Que la iglesia tiene el poder para transformar esto”. ¿Ha visto alguna vez a un Católico pasando enfrente de una iglesia Católica, cómo él inclina su cabeza, y se persigna? Y es por esa lucecita que está prendida en ese pequeño tabernáculo que está dentro de la iglesia. Tiene una lucecita allí adentro, y la hostia está allí. Y ellos dicen que: “Es el cuerpo de Cristo. Y que cuando Ud. toma eso, Ud. está tomando absolutamente el cuerpo literal de Cristo en su primera comunión y en sus confesiones y demás. Dicen que Ud. está tomando, literalmente, el cuerpo de Cristo”.

Preguntas y respuestas sobre Hebreos, parte III, 57-1006

¿Qué es el lavamiento de pies?

Por favor explique si un Cristiano debería participar del lavamiento de pies, y del bautismo en el (Nombre) de Jesucristo, en lugar del nombre del “Padre, Hijo y Espíritu Santo”. Por favor.

Muy bien. Tengo como tres preguntas de esa índole aquí que preguntan la misma cosa. Lavamiento de pies, bien, más vale empezar con esto. Muy bien, Ud. pudiera no estar de acuerdo, pero está bien. Permítame solamente leer un poco, por un momento. O si Ud. desea leerlo, abra en San Juan, el capítulo 13, por un momento. Quiero preguntarle algo aquí. Y escuche a lo que Jesucristo mismo dice, y luego lo llevaré por todo el Nuevo Testamento y le mostraré que todavía se practicaba. Empiece en el verso dos:

Y la cena acabada, como el diablo ya había metido en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, que le entregase, Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en sus manos, y que El había salido de Dios, y a Dios iba, (El salió del Espíritu y entró a la carne, y regresó en el Espíritu. ¿Ve?)

Levantóse de la cena, y quitóse Su ropa, y tomando una toalla, ciñóse.

Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a limpiarlos con la toalla con que estaba ceñido.

Entonces vino a Simón Pedro; y Pedro le dice: ¿Señor, Tú me lavas los pies?

Jesús respondió, y díjole: Lo que yo hago, tú no entiendes ahora; mas lo entenderás después.

Dícele Pedro: No me lavarás los pies jamás. Respondióle Jesús: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo. (¿Oh, pudiera Ud. imaginarse eso? Muy bien.)

Dícele Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, más aun mis manos y mi cabeza.

Dícele Jesús: El que está lavado, no necesita sino que lave los pies, mas todo está limpio: y vosotros limpios estáis, mas no todos.

Porque sabía quién le había de entregar; por eso dijo: No estáis todos limpios.

Así que, después que les hubo lavado sus pies, y tomado su ropa, volviéndose a sentar a la mesa, díjoles: ¿Sabéis lo que yo os he hecho?

Vosotros me llamáis, Maestro, y, Señor: y decís bien; porque lo soy.

Pues si yo el Señor y Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavar los pies los unos a los otros.

Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

...Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis, si las hiciereis.

En Segunda de Timoteo, Pablo dice, escribiéndole a la iglesia: “No permitáis a una viuda en la iglesia hasta que ella haya lavado los pies de los santos”. Correcto. El lavamiento de pies era practicado siempre durante los días de la Biblia. Y con la ayuda de Dios, si conservo mi mente cabal, y Dios me ayuda, yo participaré de ello hasta que muera. Correcto. ¡Es exactamente una comisión de Jesucristo!

Preguntas y Respuestas, 54-0515

¿Quién debe tomar la Comunión?

Ningún hombre, ninguna persona, ninguna mujer, muchacho, muchacha, no me importa quién sea él, está capacitado de ir al púlpito, o aun afirmar ser Cristiano, sin estar lleno con el Espíritu Santo. Uds. no tienen derecho a la cena del Señor, o a la comunión, el lavamiento de pies, o a nada, hasta que Uds. han sido limpiados por el Fuego Santo de Dios.

El futuro Hogar del Novio celestial y la Novia terrenal, 64-0802

Solamente hay una manera de hacerlo. No es por un apretón de manos, no uniéndose a la iglesia, no por bautismos, no por emociones; sino acercándose a las aguas de separación, ponga sus manos, por fe, sobre la cabeza de Jesús, y diga: “Soy un pecador, y Tú has muerto tomando mi lugar. Y Algo en mí me dice que Tú me perdonarás por mis pecados, y yo te acepto ahora como mi Salvador personal”. Pase allá, bajo la Sangre, tenga compañerismo con los hijos de Dios. Eso es. Coma el pan, beba el vino, y tenga el compañerismo con la iglesia.

Hebreos, capítulo siete 1, 57-0915E

Y nosotros creemos, esta noche, que habrá un gran servicio de sanidad. Yo creo que habrá un...Yo no hablaré sino un poquito, porque tenemos la Santa Cena esta noche. Y será como por veinte o treinta minutos, y después tendremos la línea de oración, y—y entonces inmediatamente después, tendremos—tendremos la Santa Cena. Y Uds. están bienvenidos a permanecer con nosotros; nos daría gusto. No tenemos una—una Santa Cena cerrada, es para todo creyente, todo creyente.

La Señal, 63-0901M

Orden de la Iglesia

Ahora quizás se está haciendo un poco tarde, ya para las nueve y media, pero ahora vamos a tener el servicio de la comunión.

Ahora, la llamamos “comunión”, pero no es comunión. Comunión es conversar, tener comunión. Comunión es cuando nos detenemos y le hablamos al Señor, comunicándonos. Pero, ahora, esto se llama “la cena del Señor”. Me pregunto ¿cómo algunos de estos modernistas, que ya no dicen “cena”, y la llaman “comida”, como se las arreglarán? ¿Ven? Sí, señor. Es la cena del Señor. Nosotros sólo creemos la Biblia de la manera en que lo dice.

Y queremos que sepan, que los metodistas, bautistas, presbiterianos, luteranos, lo que Ud. sea, Ud. está invitado, y es hermano con nosotros, si Ud. es nacido del Espíritu de Dios, para pararse aquí, y tomar la comunión con nosotros.

Nosotros creemos que esto representa el cuerpo partido de Jesucristo. Y creemos que un Cristiano está obligado a tomarlo. Creemos que un hombre que no esté viviendo correcto, que viene y la toma, sin estar viviendo correcto, come y bebe juicio para sí, no discerniendo el Cuerpo del Señor. Por eso es que aquellas iglesias llamándose a sí mismas Cristianas, fueron encontradas, en la Biblia, “Llenas de nombres blasfemos”. ¿Ven? Porque, tomar la comunión, y salir y vivir cualquier clase de vida, trae una piedra de tropiezo más grande que todas las destilerías de licor que hay a través de todo el país.

Ordenación, 62-1104E

En un servicio de comunión, un hombre pasó al altar para orar. El Hermano Branham estaba parado detrás de los elementos de la comunión mientras fueron administrados, y él dijo que “no podía apartarse de ese lugar para bajar a orar por el hombre que estaba en el altar”. Por favor explique esto.

Yo envié a mi asociado, ¿ven Uds.?, al Hermano Neville. Yo recuerdo la noche cuando eso sucedió. Mi deber es quedarme con esa mesa de comunión, ¿ven?, aun cuando...Miren esto. Yo no tengo tiempo de entrar en todo este asunto. Por supuesto, la persona que hizo la pregunta está sentada aquí. Este es el asunto, mi hermano. Cuando Ud. tiene allí la comunión, aquello es una representación del cuerpo de Jesucristo. Debe de estar bien vigilado todo el tiempo.

Preguntas y respuestas, 61-0112

Por ejemplo, si—si descubrieran al Hermano Neville, o al Hermano Junior, o al Hermano...algún hermano de aquí, uno de los diáconos o de los síndicos, o alguien más, haciendo algo malo, yo creo que la cosa que la iglesia debería de hacer, es reunirse y orar por este hermano. Si él todavía no se compone, entonces que dos hermanos vayan a verlo, vayan con el hermano para reconciliarlo. Y si entonces él no la acepta, entonces que se anuncie delante de la iglesia. Y si aún no la recibe, entonces es tiempo para que toda la iglesia actúe, ¿ven?, como el pastor, los ancianos, y todos los demás. Yo no creo que la directiva de diáconos tenga el derecho de echar a nadie fuera de la iglesia, ni la directiva de síndicos, ni ningún pastor tampoco tiene el derecho de hacerlo.

Yo pienso que si alguien tuviera que ser sacado del compañerismo, sería por causa de vivir una vida inmoral, o algo así, que no fuera una persona calificada, como un hombre que se reuniera aquí con nosotros y que estuviera deshonrando a nuestras jovencitas, o—o insultando a nuestras mujeres, y cosas así, y aun profesando ser uno de nosotros. ¿Ven? Ahora, si él viene de alguna otra parte, tenemos que hacer algo al respecto, pero, cuando es un caso de una persona como esa, una persona inmoral tratando de enamorar a nuestras esposas, o de insultar a nuestras hijas o, Ud. sabe, algo como eso, o hacer algo inmoral delante de ellas, o llevándose a nuestros jovencitos y convirtiéndolos en pervertidos, o algo así. Esas cosas deberían de atenderse, y ese fulano debería de ser excomulgado del compañerismo y no permitirle participar de la comunión, porque nosotros no debemos hacer eso. No debemos. “Si alguno come indignamente, es culpable de la Sangre y del cuerpo del Señor”, así con esa persona.

Preguntas y respuestas, 61-0112

Ahora, les podemos decir porqué tomamos la comunión; les podemos decir porqué participamos en el lavatorio de pies; porqué no permitimos a los miembros participar de ello si sabemos que están viviendo en pecado. Por eso es que, durante estas dos o tres semanas pasadas, he ido de un miembro a otro, donde también han tenido sus pequeñas contiendas. Pasan y uno no le hablaba a otro, y se veían el uno al otro en la calle y volteaban la cabeza. Debieran tener vergüenza, Uds. que han tomado de la bendita copa de Dios a través de este altar. Y se llaman de hermanos y hermanas, y luego por teléfono hablan el uno del otro. No son dignos de ser llamado Cristianos cuando Actúan así. Correcto. Dejen de hablar por teléfono; si no pueden hablar bien de alguien, mejor no digan nada. Recuerden, Dios los va considerar responsables. Mientras en Uds. esté esa clase de espíritu, Uds. saben que no están bien con Dios.

¿Por qué no somos una denominación?, 58-0927

No lo que Noé hizo, lo que Moisés hizo, ellos son ejemplos; nosotros vemos y leemos lo que ellos hicieron, pero es lo que El prometió hacer hoy. El era la Palabra allá; eso era el Cuerpo muerto para ese día. El día de—de Wesley fue un cuerpo muerto para ese día; el día de Lutero fue un cuerpo muerto para ese día; pero ellos no regresan a eso. Eso ya está contaminado. Eso que sobró debe de ser quemado, aun en la Comunión; no lo deje para la siguiente generación. La Biblia dice que cuando Uds. participen de la Comunión, lo que sobra de ello, ni siquiera permitan que se quede hasta la mañana; quémenlo. Así que, ¿regresar a eso? ¡No, señor! Nosotros tenemos Comida fresca hoy; esa es la Palabra que está prometida para esta hora, para ser manifestada en esta hora. Allí es donde las águilas están—donde el cuerpo muerto está. Podemos quedarnos mucho tiempo en eso, pero estoy seguro que Uds. entienden lo que quiero decir.

Preguntas y respuestas, 64-0823M

Bien, la siguiente pregunta...si hay una pregunta en esto levante su mano. Estaré contento de contestarla lo mejor que pueda.

¿Puedes encontrar en algún lugar en dónde los apóstoles participaron de la Comunión después de Pentecostés? ¿Pablo quiso decir que la gente no discernía la Palabra? ¿El Espíritu Santo era el único medio para adorar a Dios? ¿Si tomas vino y galletas, enfermedad y sueño cae sobre ti?

Bien, esta estimada persona que preguntó esto creo que no hay duda que lo hace con una sinceridad profunda, en lo que pregunta o de otra manera no lo preguntaría. Y yo—mi hermano o hermana, quien quiera que haya sido, se la contestaré de la misma manera a Ud. con una sinceridad profunda.

Quiero que abra conmigo en el Libro de los Hechos el segundo capítulo, y principiaremos con el verso 42. El segundo capítulo del Libro de los Hechos, y principiaremos, como dije, en el verso 42.

Recuerde, que no creo que yo pudiera decir exactamente en dónde la Escritura dice que Pablo tomó la Comunión y luego que Pedro la tomó; sino que ellos hablaban a la congregación, de una manera general, a cada uno de ellos. Y yo no creo que Pablo predicaría algo diciéndoles que lo hicieran, sin que él no lo hubiera hecho antes. Así que en los Hechos encontramos esto:

Y ellos continuamente perseveraban en la doctrina de los apóstoles...y en el compañerismo,...(¡Fíjese! Ellos continuamente, toda la iglesia, el cuerpo.) ...continuamente perseveraban en la doctrina de los apóstoles, y en el compañerismo...(y, hay una conjunción allí. ¿Ve?)...y en el partimiento del pan,... (Esto es la Comunión.) [La Cena.—Traductor]...y en las oraciones.

Los apóstoles, quienes eran los predicadores...Ellos continuamente perseveraban en su doctrina, en el partimiento del pan (la Comunión), y en el compañerismo y en la oración. Entonces, si eso echa fuera la Comunión de entre los apóstoles, también echa fuera la oración de entre los apóstoles. ¿Ve? Bien, continuemos leyendo. ¿Ve?

Y toda persona tenía temor: y muchas maravillas y señales fueron hechas por los apóstoles.

Y todos los que creían estaban juntos; y tenían todas las cosas en común;

Y vendían las posesiones, y las haciendas, y repartíanlas a todos, como cada uno había menester.

Y perseverando unánimes cada día en el templo,... (Los apóstoles y todos ellos.)...y partiendo el pan... (participaban de la Comunión cada vez que se juntaban)...

Esa era la doctrina de los apóstoles y de la iglesia primitiva, que cada vez que se juntaban ellos participaban de la Comunión. ¡Cada vez! Ahora, yo sé que Uds. gente Cristiana que va a la Iglesia Cristiana (la iglesia Campbelita, como ya lo sabemos,...Hay dos ramas de ellos, una es la Iglesia de Cristo, y la otra es la Iglesia Campbelita), y dicen: “Nosotros la tomamos cada domingo por la mañana. Tenemos la Escritura que nos apoya”. Sí Uds. tienen una mejor Escritura sobre eso que la que tiene el Tabernáculo Branham. Pues el Tabernáculo Branham la toma cada mes. Pero la Escritura dice que cada vez que Uds. se junten. Correcto. Es cada vez.

Y perseveraban unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y con sencillez de corazón,

¿Ve?, cada vez que los apóstoles tenían estas reuniones de oración, se reunían en el templo, de casa en casa; cada vez que ellos se juntaban, partían el pan participando así de la Comunión.

Ahora, Pablo, en Primera de Corintios—pudiéramos leer también el capítulo 11, el cual leemos aquí nosotros cuando tenemos Comunión...Lo voy a leer, tal vez lo ayude a Ud., Primera de Corintios el capítulo 11. Escuchen a Pablo hablando aquí en el versículo 23.

Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;

Y habiendo dado gracias, lo partió y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo que por vosotros es partido: haced esto en memoria de mí.

Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo,...(ahora habla de la copa)...Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre: haced esto...las veces que bebiereis, en memoria de mí.

Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que venga.

¿Ve? Es una Comunión. Yo sé y estoy de acuerdo que el cuerpo del Señor, la Palabra viviente, es Cristo mismo. Pero estos son símbolos como el bautismo y el lavamiento de pies y otras ordenanzas de la Iglesia. Pero para la Comunión es absolutamente esencial que haya pan y vino.

De manera que, cualquiera que comiere este pan y bebiere esta copa del Señor indignamente,...

Bien, la pregunta que se hizo fue esta: “¿Crees que si tomas vino y galletas, enfermedad y sueño cae sobre ti?” ¿Ve?...Yo creo que la pregunta nos conduce a saber, que la única adoración que hay, es en el Espíritu Santo, adorando en el Espíritu Santo. Esto es exactamente la Verdad. Ud. tiene que adorar...Toda adoración es en el Espíritu Santo, y lo que Pablo trataba de decir aquí, es que Ud. debe estar en el Espíritu Santo antes que Ud. haga esto o que Ud. coma o beba para su condenación (¿ve?)—antes que Ud. haga esto, antes que se ejecute la ordenanza.

Bien, para respaldar esto, tengo aquí un escrito de Josephus, en donde él dice que los primeros Cristianos después de la muerte de Jesús, fueron considerados caníbales, porque ellos habían tomado el cuerpo del Señor y se lo comían. Y la gente creía que lo habían desenterrado, y lo habían cortado en pedazos, y se lo estaban comiendo. Y así ellos participaban de la Comunión. ¿Ve?

Ahora, fíjese, en la Escritura—cómo Pablo lo dice aquí.

Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así de aquel pan,...

Comer del pan. Bien, yo sé que Jesús es el Pan de Vida; eso es verdad. Pero esto es un símbolo al igual que el bautismo. El bautismo no lo salva a Ud.; el bautismo es únicamente una señal que Ud. está testificando a la congregación de que Ud. cree en la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo. No lo salva a Ud. El agua no lo salvará. Es su fe lo que lo salva a Ud. Pero el bautismo es una ordenanza, que debe de cumplirse, porque Dios no puede decir que se bautice, y luego decir después que no se necesita que se bautice. El no puede decirle que participe de la Comunión, y luego decir que no hay necesidad que participe. Ud. tiene que hacerlo. Es una ordenanza de parte de Dios que siempre debemos de hacer.

Porque el que come y bebe indignamente, juicio come y bebe para sí, no discerniendo el cuerpo del Señor.

Bien, ¿lo ve Ud.? Regresa otra vez a referirse al Cristiano que está tratando de tomar la Comunión, y no está en Cristo, no está en el compañerismo del Espíritu; él no es digno de tomarla. Y cuando él toma la Comunión, él está comiendo y bebiendo condenación para sí, si él todavía fuma, miente, roba, comete adulterio, o algo como eso, o no está viviendo una vida Cristiana. Y la gente ve la clase de vida que él está viviendo, y luego él viene a tomar esta ordenanza de la muerte, lo cual representa el cuerpo de Cristo, tomando para sí un símbolo, testificando que él ha recibido a Cristo la Palabra en su corazón, tomando lo que hay detrás de este símbolo, El dice que él come y bebe juicio para sí mismo, no discerniendo el cuerpo del Señor.

Bien, en unos minutos voy a tomar esta misma pregunta, si llegamos, porque está relacionada a lo mismo, a la blasfemia del Espíritu Santo. ¿Ve? Porque Ud. está profesando algo, y Ud. está jugando la parte de hipócrita en esto, cuando Ud. no debería de hacerlo. ¡Bien! Permítame terminar esto, y luego finalizaremos.

Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros; y muchos duermen.

Que si nos examinásemos a nosotros mismos, cierto no seríamos juzgados.

Mas siendo juzgados, somos castigados del Señor, para que no seamos condenados con el mundo.

Así que, hermanos míos, cuando os juntéis a comer, esperaos unos a otros. (Fíjese, ahora.)

Si alguno tuviere hambre,...

No venga...aquí en otra Escritura dice que ellos estaban trayendo carne, y bebidas y cosas como esas, a tal grado que estaban haciendo la casa del Señor un lugar de esparcimiento, emborrachándose en la mesa del Señor. Ud. recuerda esto aquí en el Libro de Corintios. Ellos se emborracharon en la mesa del Señor. Pero Pablo les dijo aquí:

...si alguno tuviere hambre, coma en su casa, porque no os juntéis para juicio. Las demás cosas ordenaré cuando llegare. (¿Ve?)

Por lo tanto, yo creo que el comer galletas...Yo no creo que el pan sin levadura debiera ser substituido por una galleta. Yo creo que debe de ser un pan santo sin levadura, como un tipo del pan sin levadura que fue hecho en Egipto. Y yo creo que la Sangre no debiera de tipificarse con jugo de uva, sino que debiera de ser vino. El jugo de uva se agría, y se echa a perder y se envejece. Pero el vino se hace más bueno y más fuerte mientras más viejo se hace; nunca pierde su fuerza. Y la Sangre de Cristo nunca se agría ni se echa a perder; y mientras más vieja se hace, más fuerte y mejor es para el creyente. Es un pan y un vino literal. El pan para la Comunión deberá de ser hecho por gentes que se dedican y se consagran a Dios.

Una vez fui a una iglesia en donde tenían una barra de pan, y cortaron el pan y lo pasaron con cierta clase de jugo, mientras los pecadores estaban maldiciendo y actuando desordenada y suciamente. Para mí eso fue ridículo. Yo creo que debería de ser exactamente de la manera que la Escritura lo dice y no debería de variar ni una tilde de las Escrituras, debería de apegarse a ellas.

Preguntas y respuestas, 59-0628E

Esa era la doctrina de los apóstoles y de la iglesia primitiva, que cada vez que se juntaban ellos participaban de la Comunión. ¡Cada vez! Ahora, yo sé que Uds. gente Cristiana que va a la Iglesia Cristiana (la iglesia Campbelita, como ya lo sabemos,...Hay dos ramas de ellos, una es la Iglesia de Cristo, y la otra es la Iglesia Campbelita), y dicen: “Nosotros la tomamos cada domingo por la mañana. Tenemos la Escritura que nos apoya”. Sí Uds. tienen una mejor Escritura sobre eso que la que tiene el Tabernáculo Branham. Pues el Tabernáculo Branham la toma cada mes. Pero la Escritura dice que cada vez que Uds. se junten. Correcto. Es cada vez.

Y perseveraban unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y con sencillez de corazón,

¿Ve?, cada vez que los apóstoles tenían estas reuniones de oración, se reunían en el templo, de casa en casa; cada vez que ellos se juntaban, partían el pan participando así de la Comunión.

Preguntas y respuestas, 59-0628E

La cena del Señor

Mateo, el capítulo 26 y el versículo 26. Ahora la tenemos, aquí estamos, en la última cena.

Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.

Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;

Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, porque por muchos es derramada para remisión de los pecados (p-e-c-a-d-o-s, pecados, Cristianos que hacen cosas erradas).

Muy bien, “Y...”

Y (escuchen, versículo 29), os digo que desde ahora no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba de nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

66 ¿Qué? La misma cosa que hizo Melquisedec después de que Abraham había tomado su posición. Colocó a sus hombres en orden, y ganó la batalla, y había venido a casa, y Melquisedec salió con pan y vino. Después de que la batalla termine, entonces comeremos la Cena de la Boda con el Señor Jesús en el nuevo mundo. Oh, bendito sea el Nombre del Señor. Muy bien.

Adopción, parte IV, 60-0522E

Bien, es hora de participar de la Cena del Señor. Mientras inclinamos nuestros rostros voy a pedirle a El que lo consuele...?...

Señor, esta es la hora, el tiempo cuando tal vez el hombre y la mujer, Señor, en todo el mundo verá que esa gran hora de juicio se está aproximando cuando Dios juzgará a todas las naciones por lo que ellas se han parado políticamente. Cada quien, en todas partes, en todo lugar, deberá pararse ante los juicios de Dios. Y Padre, estamos tan contentos de saber que hay una ruta de escape para esa gente que desee escapar. Y saber que esa ruta es a través de Jesucristo, quien es el renuevo de David. Y te agradecemos, Padre amado, por haberlo enviado a la tierra, para ser el Medio que pudiéramos usar; y que intercedería por nosotros, y quitaría nuestros pecados, para que pudiéramos escapar de la ira y la condenación de Dios. Sabemos que la ira viene. Como cuando Juan dijo en sus días: “Huid de la ira que viene”.

Ahora, Señor, oramos mientras participamos de la Comunión (La Cena del Señor) en esta noche, que Tú nos santifiques, Señor, con Tu Sangre limpiadora; haz que cada pecado de esta gente sea remitido. Yo oro humilde y sinceramente, Dios, que no permitas que ninguno de nosotros la tome indignamente. Porque Tú has dicho en Tu Palabra, que si así lo hacemos, somos culpables del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Ahora, Padre, haz estas gentes santas y consagradas, para que la tomemos sin falta.

Y ahora, Padre, comprendemos que la Comunión (la Cena del Señor) primeramente fue dada allá en Egipto. Y aquellas gentes que tomaron la Cena, el cordero y el pan, al salir en su viaje, peregrinaron por cuarenta años en el desierto; y no hubo ni un solo debilitado entre ellos cuando salieron del desierto. Ellos participaron de la Comunión (la Cena del Señor).

Dios ten misericordia. Yo oro que todo enfermo sea sano, y que todo perdido sea salvo. Y aquellos que son formales e indiferentes, haz que se muevan cerca de los fuegos de Dios, calienta sus almas. Concédelo, Señor. Perdónanos y ayúdanos. Oramos en el Nombre de Tu Hijo.

Y mientras mantenemos nuestros rostros inclinados, me pregunto (mientras el hermano nos da una notita en el piano) me pregunto si hay una persona aquí que quisiera levantar su mano por la condición de su alma y decir: “Hermano Bill, sinceramente yo...Yo—yo quiero que me recuerde a mí. Yo—yo quiero recibir el Espíritu Santo”. ¿Quisiera levantar su mano...?...? Dios le bendiga. Dios le bendiga, a Ud., y a Ud., a Ud., y a Ud. Dios le bendiga, y a Ud. Dios le bendiga a Ud., dama, a Ud., y a Ud., y a Ud., hermano. Manos por dondequiera. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga. Dios le bendiga, hermana. Ud., hermana, estoy viendo su mano. Ud. quiere recibir el Espíritu Santo. Dios le bendiga, hermano.

No quisiera Ud. caminar un poquito más cerca de El. Recuerden amigos, estamos viviendo cerca de la venida de nuestro Señor. Dios está confirmando Su Palabra, con señales y maravillas por dondequiera.

Ahora, con toda seguridad que Dios no me dejó salir ni me ungió con el Espíritu Santo para obrar señales y maravillas, y regresar y predicar la Palabra y demás, y bendecirla en dondequiera, y oír estas cosas, a menos que El no me hubiera dado alguna concepción de Su Palabra. El no me hubiera concedido eso. Así que yo sé de lo que estoy hablando.

Y si Ud. está sin Jesucristo, sin el Espíritu Santo, que Dios no lo deje tener nada de descanso hasta que Ud. reciba el Espíritu Santo. No sea engañado. No haga una de esas confesiones formales sin lágrimas y decir que Ud. tiene el Espíritu Santo. Ud. no recibe el Espíritu Santo cuando Ud. cree. Ud. no cree para recibir el Espíritu Santo. Es un don de Dios. Pablo dijo: “¿Habéis recibido el Espíritu Santo desde que creísteis?” Así que créalo. Y que Dios se lo conceda.

Ahora, Padre, por aquellos quienes levantaron sus manos, yo te pido que Tú les des la Persona del Espíritu Santo en estos momentos. Haz que venga y entre en lo profundo de estas diez o quince manos que fueron levantadas. Yo oro para que Tú les des a cada uno de ellos el bautismo de Tu Persona. Haz que ellos sean llenos con el Espíritu Santo, para que señales y maravillas se manifiesten en sus vidas, y ellos vean toda clase de señales. Como Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen”. Concédelo, Padre. Humildemente te lo pedimos en el Nombre de Tu Hijo, Jesucristo. Amén.

Hermano Neville…

Preguntas y respuestas 2, 54-0103E

La receta de la Comunión

Estas pequeñas porciones son pan genuino hecho sin manteca, condimentos, y demás, lo cual representa el cuerpo del Señor. No es redondo, está partido en muchos pedacitos. Es porque significa Su cuerpo partido que fue partido por nosotros.

Comunión, 62-0204

El servicio de la Comunión

Ahora, Él dijo: “Mi paz os dejo con vosotros. Mi paz os doy”. No como el mundo les da paz, sino como Él les da paz. Su paz satisface nuestra sed. Si nosotros estamos ansiando paz, entonces refresquémonos en Su paz, al saber que tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. Él es nuestro Dador de Paz que calma nuestra sed.

El versículo que dice: “Él es verdadera Carne y Bebida”. Yo tengo una anotación aquí en el versículo 57: “Carne y Bebida verdadera”. Escuchen lo que dice aquí:

Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.

En otras palabras: “El Padre me envió a Mí, y Yo vivo por medio de Él. Y todo hombre que viene a Cristo tiene que vivir por medio de Cristo”. ¡Oh vaya! Ahí lo tienen, esa es la comunión. Esa es la comunión verdadera que Ud. encontrará cuando vive por medio de Cristo.

Ahora, nuestros cuerpos necesitan alimento y bebida cada día para sobrevivir, nuestro cuerpo físico. Si nosotros no tomamos alimento y bebida cada día, nuestro cuerpo se pone débil. Hay algo por dentro de nosotros por lo que necesitamos alimentos. El alimento de un día no dura para el día siguiente. Uno tiene que tomar alimento cada día, para reforzar su cuerpo mortal. Uno puede vivir otro día, pero está más débil. Y al segundo día, uno está aún más débil. Y para el tercer día, ya se está poniendo demasiado débil.

Pues, eso es lo que hacemos muchas veces a nivel espiritual. Vean, a diario tenemos que conversar con Cristo. Tenemos que hablar con Él cada día. Cada día tenemos que arreglar las cosas con Él. Pablo dijo: “Yo muero cada día”. ¿Ven? “Cada día muero; sin embargo vivo, pero no yo sino Cristo vive en mí”. Entonces si su cuerpo físico necesita alimento cada día y bebida cada día, para sobrevivir, su cuerpo espiritual necesita de Alimento espiritual y comunión con el Señor cada día, para sobrevivir. Sí. Jesús dijo: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Entonces a diario tenemos que estudiar la Biblia. Alguna gente no la estudia en lo absoluto. Algunos la abren dos o tres veces al año. Pero, un verdadero, verdadero creyente que en verdad está edificado espiritualmente, él lee su Biblia todos los días, y habla con el Señor. Correcto. Lo tiene que hacer. “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”.

Ahora, otra razón por la cual tomamos alimento, es para reforzar nuestros cuerpos para que puedan resistir las enfermedades. Si Ud. no se alimenta y permite que se debilite su cuerpo, entonces está sujeto a las enfermedades. Enfermedades entrarán al torrente sanguíneo, y Ud. ahí termina. Si su sangre no es fuerte y pura, entonces las enfermedades pueden entrar en su torrente sanguíneo. Entonces Ud. tiene que comer alimento bueno y nutritivo para mantener su torrente sanguíneo en buenas condiciones. Si no lo hace, entonces tendrá alergia de las enfermedades. Eso es lo que les pasa a muchos Cristianos.

Son como plantas de invernadero. Uds. saben, si toman una planta del invernadero, la tienen que mimar. No conoce el clima. No conoce al sol y cosas, ha estado protegida y mimada. Eso es lo que pasa con demasiados, así llamados, Cristianos, son plantas de invernadero. ¡Correcto, sujetos a todo animal que pasa por ahí! Uds. saben, solamente son las—las—solamente son las—las plantas delicadas que tienen que ser rociadas, o, las plantas híbridas.

Uds. saben, pueden soltar a una vaca hereford al campo, y a la vez soltar un res de cuernos largos; la res de cuernos largos puede sobrevivir porque es de raza original. Pero una de raza Brangus o Hereford, que son de raza cruzada y son híbridas, son mejores vacas al verlas, seguro, más gordas, más sanas, pero si las suelta en el campo, no pueden sobrevivir. ¡Morirán! Tienen que ser mimadas. ¿Ven?

Y ese es el problema de hoy en día, tenemos Cristianos mejor vestidos, iglesias más grandes, y mucha educación, mucha teología, pero siempre tienen que ser mimados, uno tiene que estar mirando a través de su lente o de otra forma no está viendo nada. Lo que necesitamos son unos Cristianos de sangre pura, nacidos bajo la Sangre del Señor Jesús, que no viven por la teología de la iglesia, pero más bien por la Palabra de Dios, la comunión con Cristo. La Palabra entrando al creyente, su—su cuerpo espiritual está reforzado. ¡No un mimado de invernadero!

Hubo un cierto ministro que dijo hoy, yo lo escuché decir en una difusión, dijo que cuando entró al país tenía un problema grave de los senos nasales, y estaban hablando de una operación. Y dijeron que iban a hacer esto y aquello, y lo iban a cortar y operarlo, y sacar una parte de las glándulas de los senos nasales, lo cual le produciría una hendidura en la cara, y etc. Y dijo que había tomado píldoras por barriles. Parecía que habían tantas píldoras que él tenía que tomar. Pero cuando llegó con un buen doctor Cristiano, el doctor dijo: “Olvidémonos de las píldoras, y olvidémonos de la operación, y reforcemos el cuerpo para que pueda resistir la sinusitis”. ¡Eso es!

¿Qué pasa, que la gente no vive tanto como antes? Tenemos que tomar una vacuna para esto y una vacuna para aquello, y rociándonos con toda clase de medicina. ¿Qué hace eso? Nos hace blandos, gordos, flojos, inservibles. Cuando los hombres de hace años...Pues nosotros tenemos alergias de todo. Ahora tienen toda clase de alergias y todo lo demás.

Estuve en África, no podía tomar la vacuna contra el paludismo. Pero si un mosquito con paludismo reposara sobre mi mano, yo tendría paludismo. No zumban, y uno casi no sabe. Aterrizan, se le pegan, eso es, Ud. lo tiene. Si vive, lo tiene por quince años. Y a veces uno muere con eso. Y ahí estaban aquellos nativos en sus casuchas, con las piernas llenas de mosquitos, ellos desnudos. Tenían mosquitos pegados, mosquitos de paludismo, y no les afectaban. ¿Por qué? Ellos habían desarrollado una inmunidad. Ellos tenían una vacuna de parte de Dios.

Y eso es lo que pasa hoy en día con la gente. Eso es lo que le pasa a la iglesia. Tenemos tantas vacunas infantiles y teología humana, al grado que estamos todos rociados. Lo que necesitamos es la vacuna de Dios de la Palabra del Señor Dios. El hombre vivirá diariamente por esa clase de Alimento, para establecer en su alma una vacuna contra las enfermedades espirituales que están fluyendo y saltando por todo el país. Tengo muchos apuntes al respecto, pero tengo que terminar.

Ahora, desarróllese, prepárese para la vacuna. Ahora, nosotros vivimos por medio de esto, nuestros—nuestros cuerpos necesitan esto. Y si no lo tenemos, entonces estamos sujetos a toda clase de enfermedades. Y la Palabra de Dios, así como la creemos y la aceptamos por la comunión: “Señor, Tu Palabra es Verdad”.

“Mi iglesia dice que uno no tiene que nacer de nuevo. Dicen que: ‘Al saludar de manos uno nace de nuevo’. Dicen: ‘Al ser rociado’. Dicen todas estas otras cosas: ‘Eso es, Padre, Hijo y Espíritu Santo’”. Pero la Biblia dice que el bautismo es en el Nombre de Jesucristo. ¿Ven? Ahora, Ud. siga hacia adelante con esas vacunas artificiales si lo desea, y se convertirá en un Cristiano artificial. ¿Ven? Uno no desea eso.

No se puede obtener la Vida, sino solo por Cristo. Y ahora, ¿qué hace Su Palabra? Nos desarrolla el cuerpo espiritual, fuerte, mientras tenemos comunión con Él, para así resistir al Diablo.

Ud. dirá: “Hermano Branham, ¿qué es eso que Ud. dijo: ‘Teniendo comunión en Su Palabra’?”

Sí, Él es la Palabra. “En el principio fue el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Y el Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros”. Y nosotros debemos comer Su cuerpo. Y Su cuerpo es Su Palabra, por cuanto Él es la Palabra. Y Él dijo en San Juan, capítulo 15: “Si permanecéis en Mí, y Mi comunión, Mi Palabra permaneciere en vosotros, entonces podéis pedir lo que queréis y os será hecho”. Ahí lo tienen. Esa es la verdad. ¿Ven? ¡Pidan lo que quieran!

¿Qué hace uno? Está fortaleciendo su cuerpo para la vacuna de la...Alguien viene y dice: “Oh, nuestra iglesia no cree en la gritería”. ¿Ven?, uno está fortalecido. ¿Qué? Ud. tiene la comunión por dentro, la Palabra. Y está vacunado contra tal cosa. Si entra un montón de tonterías, ¿qué es? No tiene nada de Palabra, entonces Ud. está seguro que está errado. No me importa cuán verdadero aparezca, si no es la Palabra, déjelo quieto. Correcto, déjelo quieto. No me importa qué cosa hace, ¡tiene que cuadrar con la Palabra!

En oración, cuando yo estaba citando a Micaías, parado allá, vean, parecía muy correcto, pues, ahí estaba Israel, y ese terreno les pertenecía. Aquellos extranjeros entraron y se los robaron y habían construido sus propias casas, y estaban ocupando una parte del terreno que Dios les había dado a éstos. Así que, parecía que aquellos cuatrocientos profetas Hebreos tenían razón. Pero, Uds. saben, había algo con respecto a Josafat que era espiritual, él dijo: “¿No tienes a otro?”

Dijo: “Tengo otro, pero”, dijo, “yo le odio. Solo profetiza mal”.

Dijo: “Manda a traerlo y escuchémoslo”.

Y éste vino y dijo: “Vayan, suban allá, pero yo he visto a Israel derramado como ovejas sin pastor”. Entonces él relató su visión.

Ahora, ¿quién estaba correcto? Parecía que los cuatrocientos estaban correctos. Cuatrocientos hombres bien entrenados, diciendo: “Sube, Jehová está contigo”. Y aun Sedequías tenía un—un—un tenía un...Sedequías mandó construir unos grandes cuernos de hierro. Él dijo: “Con esto correrán a los extranjeros del terreno”. Él estaba seguro de que estaba correcto. Él sabía que tenía razón. Pero ¿ven Uds.?, él estaba errado.

Y aquí estaba Micaías, uno contra cuatrocientos, y él dijo: “Si Uds. suben allá, Israel quedará desparramada como ovejas sin pastor”.

Los demás dijeron: “¡Suban, Jehová está con Uds.!” Ahora, materialmente, tenían razón, aquello sí pertenecía a Israel. Pero la Palabra del Señor había condenado a Acab, así que, ¿cómo podía Dios bendecir lo que ya había condenado?

Ahí está la cosa hoy. ¿Ven? La Palabra de comunión estaba en Micaías. Ahora, si Ud. está conversando con Dios y tomando de la verdadera comunión, y luego el espíritu dentro de Ud. se opone a esta Palabra, Ud. no está conversando con Dios, Ud. está conversando con diablos. ¡Y éstos son tan imitadores! La Biblia dice: “En los últimos días casi engañarán a los mismos Escogidos, si fuere posible. Pero los cielos y la tierra pasarán mas Mi Palabra no pasará”. Y como dijo Pablo en Gálatas l:8: “Si aun un ángel del Cielo les predicara cualquier otro Evangelio, aparte de Esto que ya han escuchado, tal sea anatema”. ¡Hasta un Ángel! En la iglesia primitiva, cuando aquellos hombres, como San Martín, Ireneo, aquellos hombres piadosos, cuando el Diablo mismo se les aparecía como ángel de Luz. Pero, vigilen, él estará un poquito desviado de la Palabra.

Él apareció ante Eva como un ángel de luz, le dijo: “Claro que el Señor ha dicho esto, el Señor ha dicho esto”, pero, a final de cuentas él se opuso a Dios. Y así es como obra la comunión falsa hoy en día. Cuando la gente piensa que le están orando a Dios, y no obedecen la Palabra, esa es una comunión falsa.

“Si permaneciereis en Mí, y Mi Palabra en vosotros, entonces pedid lo que queréis”, ¿ven?, “y os será hecho”. Ahora, no puede funcionar una vez y a la siguiente no. “Permaneces en Mí, Mis Palabras permanecen en ti”, eso es que se queden ahí. Permanecer significa “descansar ahí, permanecer ahí”. Sí, es—es una vacuna contra las enfermedades pecaminosas.

Ahora, permítanme terminar al decir estas palabras, antes de pasar a la mesa de la comunión. La Sangre y el Cuerpo del Señor, mezclados con fe, que la Sangre y el Cuerpo, eso es el Espíritu y la Palabra, mezclados con fe, equivalen a la Vida Eterna. “El que come mi Carne y bebe mi Sangre tiene Vida Eterna, y Yo lo resucitaré en el día postrero”. Ahí lo tienen. ¿Qué es? La comunión del Señor. La Palabra y el Espíritu, esta Vida está en la Sangre, la Palabra y el Espíritu equivalen a la Vida Eterna, por medio de fe en el Señor.

Aquí está mi oración, mientras veo que está llegando el fin, y veo que en cualquier momento algo podría acontecer, y sabiendo que no estamos muy distantes de la Venida del Señor. Señor, entonces en el Nombre del Señor Jesús, el Hijo de Dios, permítame tomar la Palabra, la Espada, y manejarla con la fe que tengo, y así abrirme paso a través de todo poder demoníaco, hasta ver a Jesús, por medio de la comunión de Su Palabra.

Converse Ud. con Su Palabra. “Si permaneciereis en Mí, y Mi Palabra permaneciere en vosotros, entonces pedidme lo que queréis, y os será hecho”. ¡Cuán hermoso! Ahí está la verdadera comunión con la Palabra y con el Espíritu, con fe para mantenerlos en alto. “Pedid lo que queréis y os será hecho”. Oremos.

Bondadoso Padre, Noble y Santo, Dios, el gran YO SOY, el—El Shaddai, para Abraham. ¡Oh Dios, cómo es que esta gran comunión del Señor equivale a la Vida Eterna, y cómo es que vacuna contra la soberbia, cómo es que vacuna contra incredulidad, cómo es que vacuna contra el pecado del mundo! Es la comunión con el amor Divino para con nuestro Padre Celestial. Y por medio de la justicia de Jesucristo nosotros tenemos acceso a esta mesa. Y rogamos, Señor, que Tú nos concedas a cada uno de nosotros ese acceso en esta noche, en el Espíritu. Perdónanos. Y deseamos que nuestros cuerpos espirituales crezcan. No nos interesa unirnos a alguna iglesia o denominación. Deseamos desarrollar el cuerpo espiritual, para que esté vacunado contra el pecado, a tal grado que ya no exista el deseo de hacer el mal, y adonde el Espíritu Santo pueda tomar Su propia Palabra entre nosotros y hablarla tan fresquecita como fue hablada en aquel día, porque es el mismo Espíritu que estaba en el Señor Jesús. Yo ruego Padre, que nos concedas eso.

Las horas se están terminando. No sabemos cuando será que el último será salvo. Pero yo ruego en esta noche Señor, si hubieran aquellos aquí quienes no te conocen como su Salvador, que te puedan hallar en esta noche mientras vienen a este bautismo de agua, como una conmemoración, para confesar ante este cuerpo de creyentes que ellos creen el relato, que Jesús de Nazaret nació de la virgen María, y fue matado, crucificado por Poncio Pilato, y fue levantado al tercer día por Dios y está a la diestra de Su Majestad en esta noche, siempre vivo para hacer intercesión.

Concédelo Señor, que esa misma persona, obedeciendo los mandamientos de la Biblia: “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para la remisión de pecados. Porque no hay otro nombre bajo el Cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”. Oh, Dios, que la gente pueda ver la sinceridad de esto, y la Palabra sólida: “No hay otro nombre bajo el Cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos, sino que en el Nombre de Jesucristo”. Por lo tanto, el apóstol dijo: “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre del Señor Jesucristo para la remisión de pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa es para toda edad, a cuantos que el Señor nuestro Dios llamare”. Concédelo Señor, que sean muchos los llamados en esta noche.

Y también ha sido dicho por nuestro Señor: “Ningún hombre puede venir a Mí si Mi Padre no le trajere, y todos los que el Padre me ha dado vendrán a Mí. Mis ovejas escuchan Mi Voz”. Un extranjero, y si un extranjero hablara cualquier voz que no fuera escritural, las ovejas rápidamente se darán cuenta. ¡Oh Dios! Y si es Tu Voz, la Biblia, lo que dice, toda oveja lo escuchará, por cuanto es Alimento de ovejas. Ellas han conversado y saben qué clase de alimento da el Padre. “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Concede Señor, que muchos puedan ver y puedan entender, y que vengan a Ti en esta noche.

Los que no tienen el Espíritu Santo, que no lo dejen ni una hora más, puede ser demasiado tarde en una hora más. Puede ser que ellos no estén aquí.

Y Padre, a medida que nos hemos reunido en la mesa para tomar esta representación de Tu cuerpo partido, rogamos que si hubiera pecado entre nosotros, Señor, perdónanos. Tú dijiste: “Cuando os reunís, esperaos unos a otros”. Dios, si hubiera algún pecado en cualquier parte de esta congregación, yo ruego que la Sangre de Jesucristo separe a ese hombre de su pecado, o a esa mujer, muchacho o muchacha. Y, Padre, ruego por mí mismo, que Tú me separes de toda duda, todo pecado, toda incredulidad, cualquier cosa. Sabemos que incredulidad es pecado. Es el único pecado que existe. “El que no creyere, ya es condenado”. Y el único pecado que existe es el no creer la Palabra de Dios. Y Padre, si hubiera alguna incredulidad en mí, perdóname, oh Dios, de la cual hay mucha, y yo ruego que me perdones. Perdona mi congregación que me has dado esta noche, y aliméntalos con la Palabra. Concédelo.

Y mientras tomamos estos conmemorativos del cuerpo partido de Aquel Quien se ha levantado de entre los muertos y está vivo para siempre entre nosotros, que podamos recibir comunión de Él, Señor, la comunión del Espíritu Santo. Concédelo, Padre. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

Ahora, para Uds. que tienen que irse y no pueden quedarse para este culto de comunión de quince minutos...No somos muchos, y tomaremos la comunión. No es una comunión cerrada. Es absolutamente para todo creyente Cristiano. Dios no tiene líneas trazadas entre Bautistas y Metodistas, etc. Todos somos bautizados en un solo Cuerpo por un solo Espíritu, y todos somos ciudadanos del Reino de Dios. Y si hubiera alguno entre nosotros que es un extranjero, yo no estoy aquí muy seguido, y no sé quiénes son los miembros y quiénes no. Recuerden, no importa a qué iglesia Ud. pertenece, eso no tiene nada que ver. Además, hay una sola Iglesia, y a esa no se puede unir, uno es nacido en ella. Correcto. Y uno es nacido en esta Iglesia de Dios. Y oramos que Ud. acepte a Cristo en esta noche, tenga comunión con Él mientras recordamos Su cuerpo partido, y estos pequeños elementos que tomamos de la pascua, y que Dios rocíe nuestros corazones y nuestra conciencia con la Sangre.

Ahora traerán la comunión, y leeremos ahora de Primera de Corintios, el capítulo 12. Y tomaremos la comunión inmediatamente después de esto, y confiamos que Dios les bendiga en gran manera. Luego, habiendo leído esto, o, antes de que lo leamos, si Ud. tiene que irse, pues, puede salir quietamente. Y esté con nosotros nuevamente el miércoles por la noche, y el domingo por la mañana y por la noche. Si se pueden quedar a tomar la comunión con nosotros, estaremos tan contentos de que Ud. lo haga. Luego inmediatamente después, será del Señor...Será el servicio bautismal, lo cual será como en unos quince minutos, o veinte cuando mucho, me supongo. Primera de Corintios, el capítulo 11, el versículo 23:

...yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;

Y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.

Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.

Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.

De manera que cualquiera que no comiere...De manera que cualquiera que comiere...De este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.

Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.

Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.

Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.

Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados;

Mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.

Así que, hermanos míos, cuando os reunís a comer, esperaos unos a otros.

Ahora, un momento de oración en silencio por cada uno de nosotros, oren por mí mientras yo oro por Uds. [El Hermano Branham hace una pausa.—Editor] Dios Todopoderoso, concede estas peticiones. Perdónanos nuestras deudas como también perdonamos a nuestros deudores. Esto lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.

Estas pequeñas porciones son pan genuino hecho sin manteca, condimentos, y demás, lo cual representa el cuerpo del Señor. No es redondo, está partido en muchos pedacitos. Es porque significa Su cuerpo partido que fue partido por nosotros. Y que Dios conceda Sus bendiciones a cada uno que lo come. Ahora, esto no es el cuerpo, solamente representa el cuerpo. Yo no tengo ningún poder, ni nadie más tampoco, para convertirlo en nada más que pan. Solo Dios. Y eso es lo que Él nos mandó hacer, que comiéramos este pan y que bebiéramos esta copa de vino. Ahora inclinemos nuestros rostros.

Santísimo Dios, Cuyos siervos somos, en el Nombre de Jesucristo, santifica este pan para su propósito, para que nosotros, al recibirlo, recordemos que nuestro Señor fue crucificado; y Su cuerpo, tan santo y precioso como era, fue mezclado con latigazos y espinas y clavos, por nosotros, que por medio de Su cuerpo ultrajado vino el Espíritu que nos da Vida Eterna. Que nosotros, Señor, a medida que comemos esto, podamos obtener gracia para la jornada, así como tuvo Israel por cuarenta años en el desierto, y no hubo ni una sola persona débil entre ellos. Padre Dios, concede esto, mientras pedimos que santifiques este pan, este pan genuino, para su propósito. En el Nombre de Jesús. Amén.

La copa del Nuevo Testamento, la Sangre. Yo pienso de aquel himno: “Desde que por fe yo vi aquella fuente suplida por Tus llagas, el amor redentor ha sido mi tema, y así será hasta la muerte”. Cuando yo veo esta sangre, las uvas, la sangre de uvas, yo sé que representa la Sangre que brotó del cuerpo del Señor Jesús. Que todo aquel que recibe esto tenga Vida Eterna, que la enfermedad se aparte de sus cuerpos, que el cansancio y el agotamiento, opresión, que toda forma del Diablo los deje, que ellos tengan gran fuerza y sanidad y Vida Eterna, para permitir que su luz brille ante esta generación perversa y adúltera en la cual vivimos, para glorificar a Dios.

Padre Celestial, te presentamos el fruto de la viña. En el Nombre de Jesucristo, santifícalo, para que represente la Sangre de Tu Hijo, Jesús, en el cual tenemos: “El herido fue por nuestras rebeliones, por Su llaga fuimos nosotros curados”. Concede Señor, que la Vida venga a nosotros, Vida Eterna en abundancia, para que podamos servirte mejor, y tengamos fuerza y sanidad para ir de lugar en lugar en donde esperamos servirte, dondequiera que nos llames. Concede estas bendiciones en el Nombre de Jesús, oramos. Amén.

Comunión, 62-0204

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