Y lo único que me impidió ser salvo cuando tenía doce años, fue un espíritu que me acechaba, un diablo que decía: “Espera un poco más”. Por eso es que Ud. no fue salvo cuando alcanzó la edad de la responsabilidad. Un espíritu, Ud. consiguió cierta compañía, y eso lo acechaba a Ud. y constantemente estaba sobre Ud. Ud. quería hacer lo correcto. No hay hombre que esté en su mente correcta que no quiera hacer lo correcto, pero hay algo que no le permite a Ud. hacer lo correcto. ¿Verdad? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Ese es el diablo. ¡Aleluya! Cristo pagó por su sanidad y su salvación.
Ahora aquí está. Prepárense: Él comisionó a Su Iglesia para que echara fuera esos diablos. Ahí tienen. “En Mi Nombre echaran fuera demonios. Ud. no va a sanar a nadie, pero Ud. va a echar ese diablo de ellos para que puedan aceptar la sanidad que Yo he obrado”. Correcto.