13/01/2021
Las águilas reuniéndose

Amados llenos de gozo:

Hoy cuánto borbotean nuestros corazones mientras meditamos y adoramos al Señor, agradeciéndole por la Revelación que Él nos ha dado. La Revelación de Él Mismo en nuestro día.

Se trata de Dios, hablando por medio de Su gran ángel Mensajero; nuestro pastor, nuestro profeta, cuya vida estaba inmersa en Cristo. Su lámpara obtenía vida y luz de los recursos del vaso Principal, la misma vida de Cristo. Es Dios escondiéndose en simplicidad, luego revelándose en la misma ante Su Novia.

Debido a que Él nos ha dado esa Revelación, ahora todos NOSOTROS estamos extrayendo del mismo Recurso. Todos hemos sido sumergidos en el mismo Vaso. Estamos muertos para nosotros mismos y nuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

Hemos sido sellados por el Espíritu Santo. Ningún hombre puede arrebatarnos de Su mano. No pueden manipular nuestras vidas. Su vida visible arde y resplandece dentro de nosotros, dando luz y manifestaciones del Espíritu Santo ante el mundo.

Satanás no puede tocarnos. Ni siquiera la muerte puede tocarnos, pues la muerte ha perdido su aguijón; la tumba ha perdido su victoria.

Escuchen al Señor hablar y llenarnos de ánimo hoy.

Esa Palabra nunca ha fallado en la boca de Cristianos que creen. Y en esta última edad está presente en una forma más grande y más fuerte que nunca, en la verdadera Novia de la Palabra. Oh, manada pequeña, Uds. que forman la minoría, manténganse con la Palabra, llenen sus bocas y sus corazones de ella, y algún día Dios les dará el reino.

Hoy regocíjense y adoren al Señor por todo lo que Él ha hecho, lo que hará y nunca olviden lo que está haciendo por nosotros este mismo día.

El Hermano Joseph Branham