10/12/2019
Hechos 19

12 de tal manera que aun se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían.

Hechos 19:12

Pedimos que nos enviaran testimonios concernientes a los nuevos separadores y ya comenzaron a llegar. El siguiente es de un buen amigo de Jasper, Texas.

Me gustaría compartir un testimonio de la sanidad que me concedió el Señor y también agradecer al Hermano Joseph y al Hermano Billy Paul por estos hermosos separadores con los paños de oración.

Hace poco salí durante un día muy frío y mis manos se irritaron mucho por la temperatura mientras trabajaba. Cuando terminé de trabajar y noté el estado de mis manos, oré para que el Señor las sanara, pero continuaron empeorando hasta anoche, que empezaron a grietarse y sangrar.

Ayer cuando salí de trabajar me dirigí a la oficina de correos y encontré los separadores que había ordenado. Los llevé a casa y volví a leer el artículo de Branham.org con respecto a los separadores. Mientras escuchaba la oración del Hermano Branham, oí que dijo que oráramos con él mientras oraba por los pañuelos. Incliné mi rostro y coloqué las manos en los separadores sin siquiera sacarlos de la envoltura de plástico. Oré y le pedí al Señor que sanara mis manos mientras el Hermano Branham oraba. Al rato me fui a acostar.

Hoy fui a trabajar todo el día. Mis manos no me dolieron en lo absoluto. Cuando terminé, hace unos treinta minutos, miré mis manos y me di cuenta de que habían sanado. ¡Gracias, Jesús!

El Hermano Paul Stowell