10/06/2020
Las águilas reuniéndose

Queridos que están en Unidad con Él:

Cuán bendecidos, felices y emocionados estamos hoy. El mismo Dios de la Creación vino y se hizo carne y nos dio a Su Hijo como sacrificio, a fin de que pudiéramos ser perdonados de todos nuestros pecados y justificados ante el Padre.

Luego prometió que regresaría una vez más y viviría en carne y revelaría a cierto grupo de personas todos los secretos y misterios que se escondieron antes de la fundación del mundo.

Él cumplió esa promesa y nos habló por medio de ese cuerpo y nos dijo: ahora, sois UNO conmigo. Lo que Yo soy, vosotros lo SOIS, pues sois carne de Mi carne, hueso de Mi hueso; sois Mi Novia completamente restaurada. Lo que digáis, lo traeré a cumplimiento. El poder del Espíritu Santo vive en vosotros, por lo tanto, no hay discrepancias en Mi Mensaje, Mi Palabra o Mi mensajero. Yo fui Dios hecho carne en Mi Hijo, Yo fui Dios hecho carne en mi mensajero, ahora Yo soy Dios hecho carne en CADA UNO DE VOSOTROS POR MI PALABRA. El poder de Mi Palabra está en cada uno de vosotros.

Por lo tanto, esta noche, como nunca antes, tenemos la fuerza para esgrimir nuestra Espada en las manos y reclamarla como nuestra propiedad personal, al sostenerla con nuestra mano fuerte de FE y decir: “Yo ahora me pongo al lado del Señor. Me pararé en unidad con mi Dios, de aquí en adelante. Yo esgrimiré esta Espada del Espíritu en Su Palabra, y cortaré todo diablo, hasta obtener toda promesa que Dios me ha hecho.”

Entonces le diremos al Padre:

“Dios, por medio de esto, por medio de mi mano en alto, yo rindo toda mi vida, rindo mi alma, rindo mi pensar, rindo todo a la Palabra de Dios. Permite que el Espíritu Santo tome ahora mi fe y me conceda esto. Quítame toda duda. Y por fe, yo recibo la promesa que Te he pedido en este momento.”

Rendiremos todo a Él y aceptaremos todo lo que Él nos ha dado. Luego tomen lo que nos ha dado y oren por los que necesitan un toque especial de Él. Creeremos que recibirán lo que necesitan, pues sostendremos nuestra Espada de FE y lo reclamaremos para ellos y para nosotros.

El Hermano Joseph