28/07/2020
Sanada de una masa en el colon

Un testimonio alentador, unas citas poderosas y el Señor Jesús recibe toda la gloria. Este testimonio les gustará. .

Queridos hermanos y hermanas:

Esto es un testimonio para la gloria de Dios por Su misericordia y gracia. No puedo dejar de pensar en estas palabras al tratar de expresar mi gratitud al Señor Jesús.

“Si fuera tinta todo el mar, y todo el cielo un gran papel,
Y cada hoja un pincel, y cada hombre un escritor;
No bastaría el océano para escribir el gran amor de Dios;
Ni ese gran libro contenerlo podría, Extendido de cielo a cielo.
¡Oh, amor de Dios, cuán rico y puro! ¡Tan fuerte y sin medida!
Para siempre permanecerá, Canto de Santos y Ángeles”.

Hace unas semanas, empecé a sufrir de problemas de colon. El médico quería practicarme una tomografía para ver si tenía diverticulitis, pues la padecí hace varios años. El médico me llamó para contarme que los resultados mostraban una gran masa en mi colon. El radiólogo comentó que “era preocupante que fuera maligno y que había invadido el apéndice". El radiólogo me recomendó que consultara a un cirujano. No esperaba escuchar eso y no quería una cirugía. De hecho, todo lo que quería era colgar el teléfono y fingir que no había hablado con el médico en lo absoluto. No lo creí. Además, me quitaron el apéndice hace años.

Le respondí a mi médico que iba a orar primero para saber que me indicaba el Señor. Al cabo de unos días, volví a llamar al médico y le pregunté si podía repetir la ecografía en unos meses. Dijo que podía, pero que la masa seguiría creciendo y que era peligroso. Me recomendó mucho que me hiciera una colonoscopia. Bueno, odio eso, ya que me habían practicado una anteriormente, pero dije que al menos haría eso. En mi corazón, me sentía tranquila, pero el diablo le hablaba a mi mente (La más grande batalla jamás peleada).

Sabía que tenía que mantener una actitud positiva, alabar al Señor por sanarme y seguir adelante. El profeta nos dijo: “Solo creed”.

También sabía que la respuesta estaba tan cerca como presionar ‘play’. Entre más cintas escuchen, más crece su fe. Cada vez que escuchan a Dios hablando por medio del Hermano Branham, Él les revela más y más de Su Palabra. Unos días antes de mi examen, estaba en mi carro escuchando La Radio de la Voz y estaba sonando la cinta Un testigo mayor (53-1115e). Estuvo muy bueno, pero no lo escuche todo. Esa noche, cuando me acosté, decidí escuchar algunos Mensajes. El segundo que escuché fue Un testigo mayor.

Como a la 1:00 a. m., el Hermano Branham comenzó a discernir y a orar por los enfermos en la congregación. Recuerdo que estaba orando por una señora con problemas estomacales y mientras oraba pidió a todos en la congregación con problemas estomacales que se pusieran de pie y recibieran su sanidad. Pensé: "¡Me voy a poner de pie!". Luego me recosté mientras oraba por otros. Había un joven al que un amigo le sacó un ojo mientras jugaba con una baratija y estaba recuperando la visión, pero empezó a leer historietas. El profeta dijo: "No hagas eso". Pensé, ¡qué maravilloso que Dios supiera algo de ese joven que parecía muy simple y, sin embargo, le estaba quitando tiempo para el Señor! Me sentí muy insignificante. Puedo invertir mucho tiempo en leer las noticias del día en el computador y demás, y eso me quita tiempo para el Señor. Me arrepentí y le pedí al Señor que me perdonara. En ese momento, él le dijo esto a una mujer en la congregación:

¿No tiene Ud. problemas de colon, sentada allí, señora?”. Sí, ¿verdad que sí? Ud. estaba llorando en ese momento. Ud. se estaba preguntando cuándo llegaría su hora. Este ahora es su momento. Ajá Dios le bendiga.

Un mayor testimonio (53-1115e)

¡Oh, vaya! La gracia y la misericordia del Padre. Cuando me recosté, sentí mucha paz y calma. Dormí tranquilamente.

Cuando me desperté esa misma mañana, como a las 6:30, esta era la cita del día en VGR:

"Rehúse firmar por cualquier cosa que el diablo traiga. Él tendrá que devolverse con eso. Diga: "Me niego a recibirlo. Simplemente no lo recibiré, no, señor". Él tendrá que llevárselo en el Nombre del Señor. Si Ud. lo cree y lo confiesa, y dice: "He aceptado a Jesucristo como mi Sanador", no hay aflicción o enfermedad que pueda permanecer en Ud. Siga allí firme.

Pero la primera vez que Ud. se debilite y diga: "Bueno, sí, todavía lo tengo". Entonces Ud. vuelve a caer justo donde estaba. Ud. firmó por él y luego lo recibió. Diga: "Sí, Sr. Diablo, yo—yo lo recibo". ¡Oh, hermano! Párese allí mientras haya un aliento en su cuerpo, diga: "Me niego a recibirlo. Me niego a recibirlo". ¿Cómo se siente? "Maravilloso, aleluya". Eso es. Correcto. Muéstrele al diablo de lo que Ud. está hecho; Ud. ha nacido de nuevo del Espíritu de Dios, y no tiene que inclinarse ante sus imágenes. Quédese allí, diga: "No quiero tus cosas".

"Pues, aquí tiene escrito tu nombre, el médico ha dicho..."

"No me importa lo que él haya dicho. Sé lo que Dios dijo. Vete de aquí con eso".

Así es, así es como hay que tratarlo; devuélveselo. Él fue el que se lo dio, él tendrá que ser el que se lo lleva".

El segundo milagro (51-0729e)

Después de la colonoscopia, el médico se acercó para contarme que no había ninguna masa, ni cáncer, ni infección o inflamación. Sencillamente no entendía lo que el radiólogo había visto, así que lo iba a llamar. Yo estaba alabando a Dios. Luego me dijo que había programado una resonancia magnética (otro examen de seguimiento), pues quería saber si había algo más en mi abdomen. El examen me lo hicieron ayer.

Esta mañana el médico me llamó y ya tengo una copia de los resultados en mis manos. No hay cáncer, no hay masa, no hay infección, no hay inflamación. ¡Alabado sea el Señor Jesús!

Hermanos y Hermanas: siento haberme extendido tanto en este testimonio. No. No lo siento. ¡Nuestro Dios puede hacer cualquier cosa! Me ha sanado una y otra vez. No hay ninguno de ustedes que sea menos digno que yo. Y lo más grandioso en que puedo pensar es cómo nos eligió, nos salvó y nos llenó con el Espíritu Santo, y se está revelando a Sí Mismo ante nosotros y también Su Tercer Jalón. Lo que sea que necesiten, no duden en su corazón y podrán recibir lo que digan. Satanás llenara su mente de todo tipo de basura, pero no puede llegar a su corazón. Guárdenlo solo para Dios y Dios preservará su mente y también su cuerpo. Como nos recuerda el Hermano Joseph, rendirnos totalmente, un prisionero de Cristo.

Solo una cita más antes de que termine. Si están pasando por algo en este momento, estoy segura de que Satanás está enojado con nosotros. Solo recuerden esto:

Dios no ha prometido pasar por la vida, a ningún creyente, pasar sin problemas. Pero Él ha prometido gracia suficiente para encargarse de esos problemas. Eso es lo que conmueve mi corazón, saber que Su gracia es suficiente. Todos nuestros bajos y—y problemas y frustraciones, aun así, Dios ha prometido cuidarnos. Eso es todo lo que podemos pedirle, sabiendo que Él conoce el camino.

Como le dijo Josué a Israel: “Vosotros no habéis pasado antes - por este camino. No lo hemos recorrido”. Pero Él conoce el camino y puede guiarnos.

Considerando nuestros caminos (59-0706)

Que Dios los bendiga a cada uno y que Él me permita vivir en la Eternidad con todos ustedes. Esta Palabra significa todo para mí. ¡Alabado sea Su Santo Nombre!

La Hermana Sharon,

Jeffersonville

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