Estoy tan bendecido de entrar a nuestro sitio web cada día y leer los muchos testimonios maravillosos que llegan de alrededor del mundo. Porque verdaderamente, el Mensaje de la hora aún está vivo, viviendo en los corazones de Su Novia, y manifestando los mismos milagros como los oímos en las cintas, y aquellos que leemos en la Biblia. Verdaderamente, Él aun es Hebreos 13:8, el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
Quiero tomar esta oportunidad para compartir con cada uno de Uds. un testimonio personal que acaba de desarrollarse. Como todos sabemos, el Señor obra de maneras tan extrañas y misteriosas. Este testimonio es muy especial para mí, y confío que será de bendición para Uds. también.
Como introducción, primero quiero darles un poco del trasfondo de la obra aquí en Grabaciones la Voz de Dios.
Yo establecí VGR en 1981, y tenía la misma visión entonces como la tengo ahora: darle el Mensaje a cada persona sobre la faz de la tierra. Yo creo que también puedo hablar por Uds. cuando digo que este Mensaje es verdaderamente la Palabra vindicada de Dios en esta hora. Es la revelación de Jesucristo en estos últimos días, y una vez que Ud. ve el Mensaje, como dijo el Hermano Branham: todo lo demás es solo “relleno”.
Como la mayoría de Uds. recuerda, 1981 fue durante la era de las cintas de casete para los aparatos de audio. Los casetes se duplicaban de las grabaciones originales de carrete a carrete del Hermano Branham.
Cuando comenzamos la labor de duplicar las cintas, sentimos que sería necesario hacer copias de todas las grabaciones originales del Hermano Branham, o lo que nosotros llamamos “másteres”, y almacenarlas en otro lugar externo, pensando que, si un incendio u otro desastre natural destruía una copia de los másteres, tendríamos la otra copia de los másteres como copia de seguridad. Nuevamente, en 1981, los síndicos del Tabernáculo Branham acordaron darle a la Asociación Evangelística William Branham (WBEA con sus siglas en inglés) una franja de terreno en la propiedad de la iglesia para construir una bóveda de seguridad donde almacenar estas preciosas grabaciones máster originales del Hermano Branham. ¡Qué mejor lugar podría haber para el Alimento almacenado que en la misma propiedad de la iglesia del Hermano Branham!
En 2002, la WBEA transfirió la franquicia de las cintas exclusivamente a Grabaciones la Voz de Dios, y así cedió el terreno con la bóveda en el Tabernáculo Branham a nombre de Grabaciones la Voz de Dios. Hicimos que un abogado viniera y realizara los documentos oficiales para el título de propiedad, los números de lote y demás.
Sin embargo, durante de las últimas semanas, la junta de diáconos del Tabernáculo Branham descubrió lo que parecía ser un “error” en la documentación hecha por el abogado hace unos 13 años. El Hermano Billy Paul (Secretario / Tesorero y Síndico) y la Junta de Síndicos del Tabernáculo Branham me presentaron esto para que yo lo investigara. Al investigarlo, se descubrió, sin que ni el Hno. Billy Paul ni yo lo supiéramos por 13 años, que la porción de terreno que la WBEA tenía la intención de darle a VGR en 2002 no era el terreno que los abogados designaron y titularon a VGR, sino que en realidad ¡ERA UNA PORCIÓN DEL EDIFICIO DEL TABERNÁCULO BRANHAM! Pero esta no era cualquier porción de ese sagrado Tabernáculo; era la porción que el Hermano Branham y la Hermana Meda habían comprado personalmente en los años 1940, y el mismo lote al que el Hno. Branham se refiere cuando dice en la cinta: “Siempre he mantenido mi nombre ligado a ello, para que yo pudiera tener voto algún día”. De todos los lotes que posee el Tabernáculo Branham, ¡este era el único lote al que el Hermano Branham había ligado oficialmente su nombre! Inmediatamente pensé: “Señor, qué honor es para mí estar también ligado a esta preciosa porción de propiedad”. Además, fue revelado que esta es la porción del Tabernáculo que contiene EL CUARTO DE LAS CINTAS, ¡donde fueron grabados los sermones de papá después de la ampliación de la iglesia en 1963! Como podrán imaginar, todo esto fue casi abrumador para mí. Yo no podía esperar para decírselo a la junta de síndicos.
Llamé a una reunión ese jueves por la tarde con el Hno. Billy Paul y los síndicos del Tabernáculo Branham para hablar acerca de qué milagro era que esto hubiera sucedido de esta manera, y al igual que yo, ellos vieron la Mano del Señor en todo ello. Unánimes, todos estuvieron de acuerdo en que esto ciertamente no era “un error”.
De acuerdo a lo que el Hno. Branham dijo acerca de su oficio, “y los síndicos son los encargados de toda la propiedad”, ellos al instante y unánimemente sintieron que el terreno debía permanecer a nombre de VGR. Como dijo uno de los síndicos: “así como el Señor cruzó las manos de Jacob sobre Efraín y Manasés, así también el Señor cruzó las manos del abogado, para distribuir estos lotes de esta manera”.
Ese sábado el Hno. Collins convocó una reunión con las juntas de Diáconos y Síndicos del Tabernáculo Branham para escuchar los resultados de sus investigaciones. Al día siguiente, el domingo 1 de agosto, la Cinta de Jubileo fue: El Dios De Esta Edad Perversa, donde el Hno. Neville leyó lo siguiente:
Este informe es después de la reunión conjunta de la junta de diáconos y de la junta de síndicos del tabernáculo del viernes por la noche,…
Casi exactamente, cincuenta años después hubo otra reunión conjunta de ambas Juntas… ¡Alabado sea el Señor!
Luego, durante ese servicio de la noche: Eventos Aclarados Por Profecía, el Hno. Branham comenta acerca de la reunión de la junta:
Tuvieron una reunión de síndicos aquí la otra noche, de la junta de síndicos y diáconos, y pienso que el acta fue leída esta mañana ante la iglesia. Lo cual, es costumbre nuestra hacer eso. Sobre las decisiones que fueron hechas por la junta de síndicos y diáconos aquí en la iglesia, por supuesto, no pueden complacer a todos. No podemos hacer eso. Yo no tengo nada que ver con la junta de síndicos o la junta de diáconos. Ni siquiera tengo derecho a votar a menos que haya un empate, y entonces tengo que estar aquí para hacerlo, el Hermano Orman Neville toma ese segundo voto. Luego tenemos que firmar estos, porque somos parte de la iglesia. Pero lo que la junta de síndicos y las decisiones que hacen esas juntas, ciertamente las respaldamos cien por ciento, porque para eso están ellos aquí. Y sus decisiones son entre ellos y Dios. Yo no puedo, no puedo y no estaría, de ninguna manera, contrario a esa decisión. Y otra cosa, el Gobierno de Los Estados Unidos me prohíbe hacer alguna decisión con respecto a eso, así que por favor no me pidan que yo corrija sus decisiones. Yo no puedo hacerlo, y no escucharé nada al respecto. ¿Ven? Así que no me pidan que corrija sus decisiones. Uds. vean a la junta, ellos son los que hicieron las decisiones.
Por 13 años esto, de alguna manera, pasó desapercibido para todos nosotros, y ahora, en paralelo directo con las muchas declaraciones en las Cintas de Jubileo, estas cosas son dadas a conocer. Siempre ha habido un lugar especial en mi corazón para el Tabernáculo Branham, y todavía lo hay hoy, pero qué honor es para mí tener mi nombre ligado a él, con la misma porción de terreno a la cual el Hermano Branham ligó su nombre. ¡Alabado sea el Nombre del Señor!
Sus testimonios siempre son de bendición para mí, y hoy solo quería compartirles de vuelta este pequeño testimonio. Personalmente, tiene un significado especial para mí, y ciertamente me ha animado a seguir esforzándome en esta gran obra del tiempo del fin de nuestro Señor Jesús.
Que Dios les bendiga ricamente.
El Hermano Joseph