13/02/2018
Comentarios

Los comentarios del sitio web son muy preciados para nosotros, pues nos brindan la oportunidad de saber lo que está en su corazón y cómo podemos servirles mejor. Agradecemos a todos los que se toman el tiempo de expresarnos lo que piensan y enviar sus testimonios al sitio web branham.org.

A continuación leerán algunos de los muchos comentarios que recibimos del pueblo de Dios de todo el mundo:

Los apoyamos, hermanos y hermanas. Nuestro Dios es capaz.


Que Dios acompañe a nuestros hermanos y que nos prepare para lo que viene. ¡Únenos a todos! ¡Dales Tu sabiduría, valor y poder a todos los que tengan que testificar en este caso! Tendré muy presente este asunto en mis oraciones.


Han llevado a juicio a Jesús. Oraremos por esta cuestión en nuestro próximo servicio de vigilia y creemos que Dios contestará.


“Su argumento es-es más débil que el caldo hecho de la sombra de una gallina que murió de hambre”. Pues así de débil es. Correcto. Simplemente no tienen piernas con qué pararse. No, señor. Demonología (53-1112)


Gracias a Dios enviaste este testimonio. Estoy atravesando tu misma situación en la escuela. Era muy abrumador y llegué a pensar que abandonaría la escuela, pero este testimonio me motiva a recordar a Dios y confiar en Él.


Me hacía mucha falta un testimonio así. Muchísimas gracias por compartirlo, Hermana Sarah. Me levantó después de estar en el punto tan bajo en que me encontraba.


De seguro hay muchos otros que se sienten como tú. Yo también crecí asistiendo a una iglesia de unos veinte miembros y mi escuela no era Cristiana; fue difícil. ¡Qué reconfortante es saber que hay otros creyentes perseverando! ¡No estás sola!


El testimonio de la joven hermana me alentó y me motivó. Se lo imprimiré a mi hija de dieciséis años. Gracias, Hermana Sarah, por tomarte el tiempo de compartir estas palabras. Es una gran bendición que los que están aislados no se encuentren completamente solos; Dios y las Huestes Celestiales nos acompañan.


Dios es poderoso. Aun si hubiera perdido el diente, no dudo que Dios hubiera podido darle uno nuevo.


¡Vaya! No hace mucho llevé a mi hija a una cirugía odontológica y dio mucho gusto leer este testimonio.


Su testimonio fortalece mucho mi fe. El domingo pasado, en mi iglesia, pasé a la línea de oración para que Dios me concediera un diente nuevo. Tengo una fisura en un diente premolar y no puedo pagar un tratamiento de conducto. Cuando reciba mi sanidad, ¡definitivamente enviaré mi testimonio al sitio web de VGR!


Hermana, ¡qué testimonio tan maravilloso! ¡Mi alma se regocijó por el amor redentor que nuestro Salvador les brinda a Sus hijos! Gracias por compartirlo, pues sin duda alguien lo necesita desesperadamente.


¡Vaya! Literalmente, ¡estoy pasando y pasé por lo mismo! Me afligí y me desanimé tanto que solo deseaba partir de esta tierra por mi cuenta. Entonces, recordé lo que Dios me prometió: “He aquí yo estoy contigo todos los días, hasta el fin del mundo”. Él no me abandonará ni me desamparará. Me aferré a Sus palabras, consciente de que para Él todo es posible, excepto fallar. Él nunca me ha fallado y tampoco ahora. Mi vida espiritual empezó a decaer cuando el diablo me convenció de que estaba perdido en un lugar sin salida. Siempre solía cantarle al Señor, pero, de repente, ya no me urgía ese deseo. En este momento me identifico con la mujer que perdió una de sus diez monedas y barrió la casa hasta hallarla. Ignorando que hubiera visitantes o lo que fuera, ella permaneció concentrada en encontrar su moneda perdida. A pesar de lo que me cueste, voy a romper el silencio en el que el diablo ha sumido mi vida. Estoy buscando regresar a Dios. Confíen en Él nada más y les comparto un pequeño secreto: permanezcan en una actitud positiva y adórenlo en las pruebas, las dificultades y los momentos favorables o adversos. Adoren al Señor, pues es la razón por la que nos creó: para adorarlo.


Les agradezco sumamente por compartir este testimonio. De verdad significa mucho. Es como recargar una batería escuchar las historias de grandiosos Cristianos.


Combato la misma batalla de esta preciosa hermana. Su testimonio es muy alentador y creo que nuestro Señor Jesús me sanará así como a esta hermana. Por favor, oren para que nuestro Señor me sane como a nuestra hermana. Me siento de maravilla.


Me encantó este testimonio. En verdad nos anima a mantener cerca la Columna de Fuego.


¡Me encantó sobremanera! Me recordó de una Biblia que mi madre me obsequió cuando cumplí 15 o 16 años. Ella le puso una inscripción en la portada. Ya lleva como veinte años perdida, pero esto me infundió fe para creer que la hallaré pronto. No sé cómo, pero me consta que Él sí conoce su paradero y puede devolvérmela.


Un testimonio muy oportuno para mí. Me animó mucho y estimuló mi fe.


Me inunda de temor. El temor y la fe no pueden coexistir. ¿Qué significa esto para mí? ¿Estoy engañándome? ¿Queda esperanza? Por favor oren por mí.


Todo coincide con tal perfección y en mis 39 años de creyente puedo decir honestamente que la Palabra de Dios nunca ha cobrado tanta realidad o vida como ahora. ¡Parece que cada pensamiento que tengo al escuchar una cinta el Hermano Branham lo aborda en el siguiente párrafo! ¡Me entusiasma mucho nuestro Futuro Hogar y oro para que pueda testificar a cuantos pueda antes de ese momento!


¡Muy pero MUY iremos a ver a nuestro Rey!

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